sábado, 29 de enero de 2022

N.E.V.E.R.M.O.R.E.

Idea y creación: Chévere. Dramaturgia y dirección: Xron.
Producción: Chévere y Centro Dramático Nacional
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on Patricia de Lorenzo, Miguel de Lira, Manuel Cortés, Mónica García, Arantza Villar, Borja Fernández.

29 de enero de 2022. Centro Niemeyer (auditorio), Avilés. 110’ aprox.

En noviembre 2002 el Prestige se rompió frente a las costas gallegas. Las dudas de las administraciones sobre cómo afrontar aquel accidente hicieron que la tragedia fuera aún mayor. Quienes no tuvieron dudas fueron los miles de voluntarios que se pusieron inmediatamente manos a la obra. Y los miles de gallegos que se identificaron con la consigna Nunca máis

Tras Eurozone y Curva España los del Chévere lo han vuelto a hacer. Han conseguido que estas casi dos horas de teatro documental muy intencionado cautiven la atención del público ante una propuesta de ejecución arriesgada y enfoque militante. Lo segundo resulta catártico para cualquiera que recuerde las imágenes de aquella catástrofe o a Rajoy hablando de hilillos. En cuanto a lo primero, la idea de rescatar testimonios de aquellos días y darles forma de programa radiofónico hace que este documento irónico e hiperrealista adquiera una vivacidad impresionante gracias al trabajo de estos seis intérpretes que tienen una sintonía y una compenetración que parece vicaria de la que, como gallegos, debieron vivir hace veinte años. Recuperar la intrahistoria de aquella catástrofe es una experiencia escénica memorable que ayuda a entender algunas de las cosas que pasaron. Y que no deberían suceder nunca más.

 Programa de mano

sábado, 22 de enero de 2022

Torquemada

Basado en la tetralogía de las novelas de Torquemada de Benito Pérez Galdós. Versión: Ignacio García May. Dirección: Juan Carlos Pérez de la Fuente.
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on Pedro Casablanc.

22 de enero de 2022. Teatro Jovellanos, Gijón. 80’ aprox.

Torquemada en el purgatorio, Torquemada en la hoguera, Torquemada en la cruz y Torquemada y San Pedro. La historia de Francisco Torquemada a partir de las cuatro novelas de Galdós. Su ambición desmedida, su presencia agreste, sus paternidades traumáticas y finalmente su conversión, más financiera que teológica.

Desde que Pedro Casablanc atraviesa el patio de butacas y sube al escenario sabemos que el monólogo será memorable. Quien lo ha visto en otros anteriores como José K. torturado o Hacia la alegría, o en casi monólogos como Ruz-Barcenas o Yo, Feuerbach, sabe que se trata de un actor descomunal. Así que Torquemada es el personaje ideal para alguien que, solo con su voz y su fuerza interpretativa, es capaz de imponer el silencio más expresivo en cualquier teatro. En la magnífica adaptación teatral que Ignacio García May ha hecho de las novelas de Galdós, Pedro Casablanc se convierte en un intérprete mutante que es capaz de encarnar a la tía Roma, a Valentinito, a los miembros de la familia Águila (Rafael, Cruz y Fidela), al misionero Gamborena y al propio Francisco Torquemada cambiando a velocidad de vértigo la voz, el rostro (más que el gesto), el cuerpo (más que el ademán) y hasta el aura de esos personajes. De hecho, uno sale del teatro pensando que no ha asistido a un monólogo del gran Pedro Casablanc sino a una obra coral a cargo de varios intérpretes que tienen su mismo nombre. Pero, además de un texto tan inspirador como el de Galdós, una adaptación tan impecable como la de García May y un actor tan extraordinario como Casablanc, para que Torquemada sea una obra mayúscula tiene que haber también un director como Juan Carlos Pérez de la Fuente que ha sabido encontrar el tono, la atmósfera, el brío, el estruendo y la luz que requiere una historia tan relevante como esta. Una obra en la que el espectador puede encontrar lecciones para el presente sin que ni el texto ni la dirección caigan en la tentación de los subrayados extemporáneos. Con una poética muy distinta, pero también sobresaliente, Juan Carlos Pérez de la Fuente ya nos había maravillado en Tarde te amé. Confesiones de San Agustín, aquella experiencia escénica y musical que pudimos disfrutar un 28 de agosto en la iglesia vieja de Sabugo. Hoy en el Teatro Jovellanos hemos asistido a otra noche teatral memorable.

viernes, 21 de enero de 2022

Puertas abiertas

de Emma Riverola. Dirección: Abel Folk.
Una coproducción de Hold-Principal SL, Teatro Romea e Institut Català de les Empreses Culturals (ICEC)
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con Cayetana Guillén Cuervo y Ayoub El Hilali.

21 de enero de 2022. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 75’ aprox.

En la noche de los atentados de Bataclan una mujer que vive sola se une a la iniciativa de abrir las puertas de las casas a quien pudiera necesitarlo. Quien llega a la suya es un marroquí (o un sirio) que estudia psicología (o filología árabe). De modo que las mentiras, las sospechas y las angustias condicionan las conversaciones de esa noche.

Un espacio casi abstracto sintetiza la casa en cuyo fondo una ventana/pantalla muestra imágenes tremendas de lo que sucedió en París aquella noche. Es un ambiente adecuado para un encuentro cuyo tono podría no ser naturalista. Sin embargo, el texto no consigue estar a la altura del contexto en que se pretende situar la historia y son demasiadas las veces en que se echa mano de ideas a las que les falta calado para ir más allá de lo previsible. Por lo demás, tampoco ayuda la falta de evolución en los registros de los personajes. Su conversación parece sincopada, tensa y monocorde. Quizá debería fluir de forma más natural, delicada y cautivadora. Algo así como esos bellos movimientos coreográficos que separan cada escena. Para mi, lo mejor de la obra.

sábado, 15 de enero de 2022

Sí, a todo

Dramaturgia y dirección: Antonio Álamo.
con Abel Mora y Maica Rey.

15 de enero de 2022. Centro Niemeyer (club), Avilés. 90’ aprox. Ciclo Off-Niemeyer. Estreno absoluto.

Abel nos cuenta lo que le pasó. Él era un actor secundario que le había dado la réplica a actores famosos en películas importantes. Pero cuando estaba a punto de empezar un nuevo rodaje fue al hospital y, de un día para otro, tuvo que dejarlo todo. Una operación urgente y complicada fue la primera de una serie que le puso una y otra vez al borde de la muerte. Ahora nos lo cuenta con la hondura existencial de quien la ha visto cerca y puede contarlo. Y también con la bondad y la gracia gaditana de quien dice que todo le parece maravilla y estupendo. Por eso en el hospital no dejaba de decir que sí. Que sí, a todo.

Primera obra del off teatral del Niemeyer en este 2022 que ojalá sea, por fin, el año pospandémico. Por el momento, regresamos al Club que es el lugar más adecuado para estas obras de pequeño formato en las que la intimidad con el público es la condición para que la experiencia pueda ser perfecta. Y desde luego la de esta noche lo ha sido. Sí, a todo es un ejercicio de autoficción en el que durante hora y media Abel Mora comparte con nosotros un año y medio de vivencias terribles que normalmente solo les pasan a otros. Su relato es (casi) monologado, pero consigue que (casi) veamos y oigamos a su familia, a los médicos, a las enfermeras, al psiquiatra y también a esa figura oscura que de vez en cuando se acerca a su cama. Para que esta experiencia teatral sea a la vez dramática, poética e hilarante ha tenido que pasar algunas cosas. Por ejemplo, que su protagonista sea, además de gaditano, un actor tan magnífico como Abel Mora, un tipo que expresa como nadie los sentimientos más normales y también los más agónicos. Pero también, que la dramaturgia y dirección hayan estado a cargo de Antonio Álamo que consigue el prodigio de maridar lo chirigótico con lo poético sin que esto sucumba a aquello ni aquello resulte incoherente con esto. Y por supuesto también que el monólogo de Abel Mora no lo haya sido realmente porque, a partir del ingreso en los mundos oníricos propios del coma, ha estado acompañado por Maica Rey, un prodigio de actriz que canta como los ángeles, que se mueve con una expresividad que cautiva la mirada (y que enamoraría a la cámara) y que puede ser cubana, gaditana, flamenca o cantante del musical neoyorquino en el que nuestro Abel cree estar cuando está al borde de dejar este mundo. ¿De dónde ha salido esta actriz maravillosa? ¿Cómo ha tenido tanto acierto Antonio Álamo intuyendo que la historia de Abel se contaba mejor con ese repertorio musical delicioso a cargo de dos voces maravillosamente entreveradas? Tras este estreno memorable en Avilés, Sí a todo viajará a Cadiz donde se podrá ver el próximo fin de semana. Y ojalá que después a muchas ciudades más. La historia de Abel debe ser conocida por muchos públicos. Para que puedan disfrutar con su calado reflexivo y su aliento poético. Y también con la bondad y la gracia de Abel, ese actor secundario que en la vida tuvo que protagonizar un drama agónico y que, con la ayuda de Antonio Álamo y Maica Rey, ha convertido su experiencia en un impagable y delicioso regalo escénico.

domingo, 9 de enero de 2022

Shock 2 (la Tormenta y la Guerra)

Texto: Albert Boronat, Juan Cavestany, Andrés Lima y Juan Mayorga. Dramaturgia: Albert Boronat y Andrés Lima. Dirección: Andrés Lima.
Producción: Centro Dramático Nacional
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on Antonio Durán "Morris”, Alba Flores, Natalia Hernández, María Morales, Paco Ochoa, Guillermo Toledo y Juan Vinuesa.

9 de enero de 2022. Teatro Jovellanos, Gijón. 175’ aprox. (con descanso)

La doctrina del shock continúa. Más acá de los años ochenta y más acá de América Latina. Bush (padre e hijo), Yeltsin, Thatcher, Deng Xiaoping, Juan Pablo II, Rumsfeld y hasta Aznar protagonizan unos tiempos que lo ponen todo patas arriba. En Moscú, en Tiananmén, en Kuwait, en Irak, en Siria y también en un rancho de Texas. Es el shock global, el que casi llega hasta ahora.

El monólogo inicial de Carl Schmitt es impresionante. Nos habla de la política, es decir del Estado, la enemistad y la guerra. Luego vemos otra vez en una plataforma (y mesa) giratoria a los protagonistas recientes de todo eso. A quienes decidieron que la mejor forma de (re)construir el mundo es destruyéndolo. Sobre todo el mundo de los otros. El de los palestinos de Chatila y de Sabra, el de los habitantes de Bagdad o Mosul. O el de cualquiera que no sea uno de los nuestros (o sea, de los suyos). El ritmo es, como ayer, intensísimo y las interpretaciones son otra vez estupendas. Pero quizá el foco de este segundo Shock sea demasiado global y por eso resulta menos nítido. El relato es más fragmentario y menos pregnante. Aunque ver a Willy Toledo haciendo de Bush y dejando en ridículo a Aznar en Texas tiene algo de delicioso y memorable ajuste de cuentas. Así que han sido dos noches estupendas. De esas que uno quisiera poder vivir aquí más veces. Y es que estaría muy bien que las obras del Centro Dramático Nacional giraran con más frecuencia. Al fin y al cabo en CDN es público y español. Y de momento España no es privada. Ni solo madrileña.

sábado, 8 de enero de 2022

Shock 1 (el Cóndor y el Puma)

Texto: Albert Boronat, Juan Cavestany, Andrés Lima y Juan Mayorga. Dramaturgia: Albert Boronat y Andrés Lima. Dirección: Andrés Lima.
Producción: Centro Dramático Nacional
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on Antonio Durán "Morris", Natalia Hernández, Esteban Meloni, María Morales, Paco Ochoa, Guillermo Toledo y Juan Vinuesa.

8 de enero de 2022. Teatro Jovellanos, Gijón. 165’ aprox. (con descanso)

La doctrina del shock como estrategia para el sometimiento individual y colectivo. A la voluntad de los torturadores. A los designios del imperio. El experimento tuvo su origen a finales de los cincuenta en los alegres despachos de los jerarcas de Estados Unidos, en las alucinadas lecciones de los economistas de Chicago y también en aquella Escuela de las Américas que adiestró en las técnicas del shock a los milicos del patio trasero. Asistimos a su desarrollo en el Chile que derroca a Allende, en la Argentina que ahoga los gritos de la Escuela de Mecánica de la Armada con la euforia futbolera y en toda la América Latina con las venas aún más abiertas en aquellos tiempos en que el Cóndor operaba y los helicópteros Puma enterraban en el mar a tantos desaparecidos.

Una plataforma giratoria en el centro del escenario. Al fondo, a la izquierda y a la derecha, tres grandes pantallas y tres gradas con público. En la plataforma se recrean hechos terribles que tuvieron como protagonistas a Nixon, a Kissinger, a Friedman, a Pinochet, a Videla o a Thatcher. También vemos a Allende, a Violeta Parra, a las madres de la Plaza Mayo y escuchamos algunos testimonios de torturas que se recogen en el Informe Sábato. Es teatro documental pero quizá sirva para ilustrar a los que no vivieron aquellos hechos sobre la obscenidad del mundo en que han nacido. Y para que no lo olvidemos nunca los que fuimos conscientes de tanta infamia. Por eso el intenso aplauso final seguramente es a la vez teatrero y político. Sin embargo, hay algo inquietante en el hecho de que las músicas en inglés de los Rolling Stone y George Michael resulten tan animadas para el público y nos nos acompañen alegremente en el receso y al término de la obra. O en que casi se celebre en el patio de butacas la euforia de Kempes cuando los actores interpretaban momentos futbolísticos. El opio del pueblo es tan adictivo que ni siquiera se le reconoce cuando el teatro intenta denunciar la alienación imperiófila y la desencefalización futbolera. Así fueron las cosas. Y así son todavía.

sábado, 11 de diciembre de 2021

True West

de Sam Shepard. Adaptación: Eduardo Mendoza. Dirección: Montse Tixé.
Producción: Octubre Producciones, Bitò Produccions y Tanttaka Teatroa
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on Tristán Ulloa, Pablo Derqui, José Luis Esteban y Jeannine Mestre.

11 de diciembre de 2021. Centro Niemeyer (auditorio), Avilés. 90’ aprox. Estreno absoluto.

Dos hermanos se encuentran en la casa que su madre tiene cerca de Los Angeles. Ella se ha ido a Alaska y Austin aprovecha esos días para preparar el guión de una película mientras le cuida la casa. Inesperadamente llega su hermano Lee, un tipo sin oficio ni beneficio que viene del desierto. Austin tiene una cita con su productor para cerrar el contrato de la película pero Lee interfiere en ese encuentro y consigue que una idea suya bastante vaga sobre dos tipos que se persiguen en el desierto interese al productor más que el guión que estaba preparando su hermano. Cuando la madre regresa encuentra la casa tan alterada como la relación entre ellos.

Esta noche se estrena en el Niemeyer este clásico de Sam Shepard que parece sostener que el auténtico Oeste puede estar también en la relación entre dos hermanos. Tristán Ulloa y Pablo Derqui los encarnan con mucho brío en papeles que me resultan inesperados. La habitual fuerza de Pablo Derqui (Mario Gas lo ha dirigido en registros intensísimos en Pedro Páramo y en Calígula) poco tiene que ver con el carácter sosegado del hermano que comienza tan flemático y termina desquiciado. Y también sorprende la aspereza y el cinismo que Tristán Ulloa consigue dar al personaje del hermano intempestivo. Los dos están cojuntadísimos en esta historia que no deja de ser también un duelo que tiene a un productor y a una madre como testigos. La dirección de Montse Tixé es también muy atinada combinando muy bien las escenas matinales y nocturnas con los estados de los personajes, aprovechando las posibilidades de los movimientos laterales del telón para las transiciones y generando oportunos cambios de atmósferas en el espacio escénico conforme la relación entre los hermanos avanza hacia el desastre. La adaptación del texto de Eduardo Mendoza también es muy fluida y apropiada. Solo me queda la duda de si el pesimismo de Sam Shepard no tendrá también algo de fascinación reaccionaria. En este sentido, me debato entre considerar la historia como una mirada nihilista a las relaciones familiares (particularmente las fraternales) o si interpretar que nos está advirtiendo sobre el magnetismo y el poder disolvente del caos sobre cualquier forma de orden (quizá para defender la tesis de que hay que mantenerlo bien a raya). No sé qué pensar sobre las intenciones de Sam Shephard, pero todo lo demás me ha gustado mucho.

martes, 7 de diciembre de 2021

La lluvia amarilla

de Jesús Arbués a partir de la novela homónima de Julio Llamazares.
Una p
roducción de Corral de García.
con Ricardo Joven y Alicia Montesquiu.

7 de diciembre de 2021. Teatro Español (Sala Margarita Xirgo), Madrid. 85’ aprox.

La memoria de Ainielle antes de que no quede nadie. El silencio tras la muerte de Sabina. La visita de las sombras que se reúnen cada noche al fuego de la cocina. La carta del hijo que se fue y no volverá. Y lo que harán tras su muerte quienes encuentren los restos de su último habitante.

Aunque son muy distintos, siempre me ha parecido que Ainielle y Comala pertenecían a la misma patria literaria, que las contenidas evocaciones de Llamazares tenían algo que ver con el mundo abigarrado de Rulfo. Así que me ha encantado la coincidencia que nos trajo hace dos meses al Palacio Valdés el montaje de Mario Gas de Pedro Páramo y ahora nos permite encontrarnos en la sala pequeña del Español con La lluvia amarilla que dirije Jesús Arbués. Allí Vicky Peña y Pablo Derqui hacían un trabajo complejísimo y extraordinario. Aquí Ricardo Joven y Alicia Montesquiu también están magníficos en una obra contenidisima en la que él lleva el peso principal del texto con una presencia rotunda y una modulación interpretativa perfecta, mientras que ella aporta un contrapunto impecable en las palabras, en las respiraciones, en los movimientos y, por supuesto, en esa voz que canta deliciosamente, haciendo aún más poética esta propuesta escénica. La obra es fiel a las imágenes y las emociones que provoca la lectura de la excelente novela que escribió Julio Llamazares hace ya más de tres décadas. Mucho antes de que Sergio del Molino pusiera en circulación la idea de una España vacía que ahora se banaliza con esa irritante expresión de vaciada. La lluvia amarilla (la novela y esta obra) trasciende con mucho ese tema y, por supuesto, está muy lejos de cualquier tópico.

lunes, 6 de diciembre de 2021

La lengua en pedazos

Texto y dirección: Juan Mayorga.
P
roducción: Teatro del Barrio.
con Clara Sanchís y Daniel Albadalejo.

6 de diciembre de 2021. Teatro del Barrio, Madrid. 80’ aprox.

El inquisidor visita a Teresa para exigirle que cierre el convento de San José y vuelva
al de la Encarnación con las monjas que la han seguido. Será un diálogo sincero entre pucheros. Una partida poética en la que se exploran los límites de la fe, de la mística y del lenguaje.

El 24 de febrero de 2012 asistimos al estreno de Juan Mayorga como director en Los Canapés, aquel espacio que sería el preludio del off del Niemeyer. Hoy volvemos a recuperar aquella obra en el espacio, también íntimo, del Teatro del Barrio en una nueva puesta en escena, aún más simple si cabe, en la que Clara Sanchís y Daniel Albadalejo ordenan en círculo trece sillas para dar comienzo a una conversación que nos confirma otra vez que Mayorga es el autor de un texto intemporal. La conversación fluye con el ritmo justo para que el espectador disfrute con la inteligencia y la armonía de ese diálogo que se asoma a los límites del lenguaje a los que apuntaba Wittgenstein. Ese lugar al que no llegan las palabras y en el que la lengua se despedaza impotente intentando describir lo inefable.

domingo, 5 de diciembre de 2021

Comedia sin título

Escrita por Federico García Lorca. Versión y dramaturgia: José Manuel Mora y Marta Pazos. Dirección: Marta Pazos.
U
na producción del Centro Dramático Nacional.
c
on Georgina Amorós, Marc Domingo, Alejandro Jato, Cristina Martínez, María Martínez, Clara Mingueza, Koldo Olabarri, Mabel Olea, Carlos Piera, María Pizarro, Chelís Quinzá, Luna Sánchez, Paula Santos y Camila Viyuela.

5 de diciembre de 2021. Teatro María Guerrero, Madrid. 110’ aprox.

El autor sale al escenario para hablar al público de otro teatro posible. Un teatro que trate de la vida y al que no vayamos para ver lo que pasa sino para saber lo que nos pasa. Hay espectadores que le interpelan y finalmente una revolución callejera entra en el teatro. Hasta aquí el primer acto. En el segundo ya no hay palabras. Solo cuerpos que crean y recrean gestos y evocaciones a partir de algunas frases del primero. Y tras la destrucción y limpieza del escenario serán los movimientos de la tramoya y las voces del regidor las que desvelen en el tercer acto los mecanismos de un teatro incorpóreo.

Justo antes de la pandemia, Lluis Pascual dirigió esta obra inconclusa de Lorca con un segundo y un tercer acto que, sin pretender completarla, había escrito Alberto Conejero. No pudimos verla entonces pero Empuñando el alma, la película de Arantxa Vela Buendía sobre el trabajo de Lluís Pascual, nos permitió intuir cómo sería aquella obra. Marta Pazos tiene el acierto de no incluir ningún texto añadido y, tras un primer acto muy respetuoso con el de Lorca,  crear otros dos movimientos sin más palabras que las que se proyectan en el fondo del escenario con fragmentos del primero y que sirven de presentación a las coreografías poéticas que se van componiendo solo con los cuerpos. A veces vemos el rostro del propio Lorca en una gran máscara mientras toca el piano. Luego evocaremos la escena del Un perro andaluz en la que un piano es arrastrado. Y también otras estampas más o menos surrealistas, más o menos ásperas o delicadas, hechas casi siempre a cuerpo limpio y desnudo por unos jóvenes perfectamente compenetrados. Las potentes lámparas cenitales colocadas con regularidad ortogonal recuerdan los espacios de Pascal Rambert en La clausura del amor, Ensayo o Hermanas. Pero a la desnudez del escenario, Marta Pazos le añade la fuerza radical de un color cítrico y unas músicas contemporáneas sacándole el mayor partido a esa gran trampilla en el suelo por la que entran y salen cuerpos que no llegan a ser personajes pero que recuerdan a aquel teatro bajo la arena que Federico reclamaba en El Público y que tan acertadamente entendió Juan Diego Botto en Una noche sin luna. Sé que la obra de Marta Pazos tiene más de plasticidad performativa que de teatro de texto, pero la posibilidad de ver en el escenario ese primer acto con el que Lorca se adelantó al teatro de vanguardia de la segunda mitad del siglo XX, seguido de una propuesta cautivadora que no pretende remedar ni completar ese texto, hace que haya merecido la pena venir hoy al María Guerrero para ver este montaje tan atrevido y complejo. Lamentablemente, producciones así solo podemos verlas en teatros como este.

sábado, 4 de diciembre de 2021

Los que hablan

Texto y dirección: Pablo Rosal.
Producción: Teatro del Barrio.

con Luis Bermejo y Malena Alterio.

4 de diciembre de 2021. Centro Niemeyer (auditorio), Avilés. 70 aprox.

Un hombre y una mujer salen dubitativos al escenario. Allí hay una mesa, dos sillas y una lámpara. Primero prueban a sentarse. Luego intentan expresarse pero solo les salen carraspeos. Después vendrán las palabras monosilábicas, las más largas, las frases hechas y al final van aprendiendo a conversar y a disfrutar con el juego de encadenar historias y letanías en las que una cosa va llevando a la otra. Y así se habla.

El próximo lunes veremos en el Teatro del Barrio La lengua en pedazos. El diálogo entre Teresa de Jesús y el inquisidor que ha vuelto a dirigir Juan Mayorga. Esas son palabras mayores. Las de Los que hablan son mucho menores pero la obra también podría titularse La lengua en pedazos. Y es que Pablo Rosal hace justamente eso, despedazar la forma en que hacemos cosas con palabras y mostrar los subtextos y metatextos que habitan en ellas. Su sintonía con Luis Bermejo (y con Malena Alterio porque los dos están aquí inconmensurables) es intensa y radical. Lo pudimos comprobar en aquel magnífico Informe lejía que vimos en los tiempos del confinamiento. Los que hablan es un prodigio de simplicidad y concentración escénica con una iluminación que también es performativa. Es una pieza filosófica e hilarante, antropológica y metalingüística que tiene vecindades con los diálogos de Faemino y Cansado y con los textos de Ionesco. Un divertimento perfecto para cualquier público pero aún más para los profesionales de las disciplinas que usan palabras y disciplinan con ellas. Ver a Luis Bermejo y Malena Alterio haciendo estas cosas con palabras sería para esos oficiantes disciplinados tan grato y provechoso como leer los artículos que Juan José Millás viene publicando los últimos viernes en El País. Sin duda, despedazar la lengua y ver qué hacemos con las palabras es una de las mejores cosas que podemos hacer por ella. Y eso nada tiene que ver con las prácticas forenses de los análisis sintácticos.

sábado, 20 de noviembre de 2021

Lope y sus Doroteas

de Ignacio Amestoy. Dirección: Ainhoa Amestoy
con Ernesto Arias, Lidia Otón, Nora Hernández y Daniel Migueláñez.

20 de noviembre de 2021. Centro Niemeyer (auditorio), Avilés. 105 aprox.

Lope de Vega creando y recreando. Lo vemos con su querida Lorenza y con su hija Antonia Clara repasando lances de sus obras y también de su vida. Asistimos a la gestación de aquellas (sobre todo La Dorotea) y al paso de esta. Todo entreverado como en una autoficción en la que tienen el mayor protagonismo sus queridas mujeres. Y es que cuando Lope quiere, quiere. 

A Ignacio Amestoy tuve la suerte de escucharlo en la magnífica conferencia sobre la dramaturgia biográfica  que dio en el ático del Palacio Valdés en el III Escuela de Verano  que organizó en septiembre la Academia de las Artes Escénicas de España. Por eso no me ha extrañado la erudición con que ha trenzado este alegre repaso a Lope, a su vida y a su teatro. Pero no es solo mucho conocimiento lo que contiene esta magnífica obra, también hay mucho saber hacer en el trabajo de Ainhoa Amestoy para que esta construcción escénica de una reconstrucción biográfica resulte tan fascinante. Y en ello tienen un papel primordial los cuatro intérpretes que no solo dicen con mucha chispa un texto trepidante sino que se mueven con armonía en las deliciosas coreografías que van trufando esta obra que tuvo que aplazarse dos veces y que se une a las magníficas reivindicaciones de Lope de Vega que hemos podido disfrutar este año en Avilés (Querella de Lope y las mujeres y Castelvines y Monteses) y en Almagro (El animal de Hungría).

sábado, 13 de noviembre de 2021

Chicas y chicos

de Dennis Kelly. Dirección: Lucía Miranda
con Antonia Paso.

13 de noviembre de 2021. Centro Niemeyer (auditorio), Avilés. 80 aprox. Ciclo Off-Niemeyer.

Una mujer nos habla de sus experiencias amorosas, de cómo conoció al hombre con el que tuvo dos hijos. Y de cómo los perdió y de lo que siente ahora.

Un monólogo arrebatador. Al principio el tono es el de una comedia chispeante con una mujer que nos confiesa con mucha ironía sus excesos amorosos y sus afanes profesionales. Luego hay evocaciones precisas sobre lo que significa cuidar a dos niños y también escenas de un matrimonio que naufraga. Y en el último tramo llega la tragedia. La de un crimen tan terrible como el de Medea pero visto desde el punto de Jasón, si Jasón fuera mujer y fuera madre. La adaptación del texto de Dennis Kelly es admirable. También resulta perfecto ese espacio escénico con dos paredes ortogonales, un hueco propicio para las sombras y esa arena circundante que facilita las evocaciones. Y, por supuesto, es magnífico el trabajo de Antonia Paso que consigue no solo componer los momentos eufóricos de un personaje siempre lúcido sino también esas escenas vivísimas de sus relaciones con los demás, como el encuentro en el aeropuerto con su futuro marido o las conversaciones cotidianas con los niños. Pero su trabajo se hace sublime en el tramo final de la obra, cuando el silencio es absoluto en el patio de butacas por lo mucho que aprietan los nudos en las gargantas. Después de hacernos sonreír, Antonia Paso consigue dejarnos al borde del llanto colocándonos al lado mismo de un personaje que ha vivido el mayor horror imaginable. Chicas y chicos nos llega desde el añorado ambigú del Pavón Kamikaze, por tanto, su calidad y pertinencia para este off del Niemeyer estaban garantizadas. Así que ha sido otro eslabón memorable en la programación exquisita de ese teatro grande en formato pequeño que, superados los peores momentos de la pandemia, volverá pronto a su lugar natural bajo el auditorio.

miércoles, 10 de noviembre de 2021

Black Friday

escrita por Rosa Espina. Dirección: María Piquero.
U
na producción de Piquero Producciones Teatrales.
con Álvaro Celemín, Pedro Fernández y María Piquero.

10 de noviembre de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 60’ aprox. Ciclo "Hecho en Asturias".

Un hermano, una hermana y también una abuela que está siempre fuera de escena. La abuela solo pide sus pastillas y una cuña. El hermano vive varado en el sofá al mando de los mandos del videojuego. Y la hermana atiende consultas telefónicas con las que (no) gana dinero. A ese hogar confinado llega un vendedor de esperanzas religiosas que se acabará sincerando.
 
Lo  que vemos se nos presenta como la grabación televisiva del enésimo capítulo de una telecomedia. Así, las risas enlatadas jalonan los diálogos sin que nos sintamos obligados a reír ni incómodos por no hacerlo. Hay cierta intención testimonial en este retrato irónico de unos jóvenes para los que el presente está detenido y el futuro postergado. Pero lo que domina es más bien la gracieta con gracia limitada. Eso sí, los tres intérpretes están impecables con un manejo del ritmo y el gesto más que notable. 

viernes, 5 de noviembre de 2021

Castelvines y Monteses

de Lope de Vega. Dirección y adaptación: Sergio Peris-Mencheta.
Producción: Compañía Nacional de Teatro Clásico y Barco Pirata
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con Aitor Beltrán, Paula Iwasaki, Xoel Fernández, Óscar Martínez-Gil, Andreas Muñoz, Xabi Murua, Natxo Núñez, María Pascual, Gonzalo Ramos, Ignacio Rengel, Jùlia Roch, Cintia Rosado, Almudena Salort.

5 de noviembre de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 150’ aprox.

Julia es de los Castelvines y Roselo de los Monteses. Así que deberían llevarse igual que sus familias: como el perro y el gato. Pero no.  Ella y él se aman apasionadamente. Y también hacen buena pareja algunos amigos de él con algunas amigas de ella. Así que con su ayuda van tramando encuentros y hasta una boda. Pero sus planes no tienen nada que ver con los de sus padres, de modo que la cosa se irá complicando.

Los amantes de Verona según Lope de Vega y Sergio Peris-Mencheta. Los dos han conseguido que esta obra sea muy atractiva para cualquier público. El primero demostrando que los enredos bien trabados del Siglo de Oro siguen siendo mejores que muchas historias serializadas que abducen a ciertos públicos del siglo XXI. El segundo aliándose con él y convirtiendo en musical italiano su texto sobre los amantes veroneses. Después de estrenar aquí su extraordinaria Lehman Trilogy estaba seguro de que Sergio Peris-Mencheta no nos iba a defraudar con esta obra total que inicialmente también se había programado para estrenarse en el Palacio Valdés en fechas que luego resultaron confinadas. Tres jornadas separadas por dos intermedios hilarantes (se bajó el telón pero nadie pudo dejar su butaca) estructuran una obra que es un musical ambicioso en el que trece artistas cantan, tocan instrumentos y se mueven con sintonía en un escenario en el que hay un pedestal giratorio y dos muros móviles por el que estos jóvenes veroneses trepan, saltan y hacen requiebros. Castelvines y monteses es una fiesta escénica que quizá tenga menos profundidad y corra menos riesgos que aquella inaudita Lehman Trilogy pero que se sitúa en un nivel de excelencia que para si quisieran muchos de los musicales franquiciados que se perpetúan en los escenarios madrileños. Aunque hay momentos más convencionales que recuerdan a los musicales americanos, la mayor parte de estas dos horas y media de fiesta barroca están hechos a partir de textos clásicos españoles, deliciosas canciones italianas y de esa creatividad explosiva, marca de la casa del Barco Pirata, que  hace que todos los intérpretes se muevan, canten, bailen, toquen, se toquen, se interpelen o se interrumpan con un dinamismo electrizante. Así que, con el aforo del Palacio Valdés por fin completo y con el público puesto en pie al terminar la obra, por un momento parecía que estábamos en la noche del estreno y que nunca había habido ningún confinamiento. Ojalá que nunca más lo haya y que pronto volvamos a ver a Sergio Peris-Menchera y a sus piratas estrenando en el Palacio Valdés una nueva obra.

Programa de mano

sábado, 16 de octubre de 2021

El viento es salvaje

Texto y dirección: Ana López Segovia.
U
na producción de Las Niñas de Cádiz.
con Alejandra López, Teresa Quintero, Rocío Segovia, Ana López Segovia .

16 de octubre de 2021. Centro Cultural Valey, Piedras Blancas. 75’ aprox.

Dos amigas que son como hermanas. La Vero y Mariola. Pero también Fedra y Medea. Una tiene toda la suerte que a la otra le falta. Pero la que nació con estrella le pide cuentas a ese dios que creó a la otra estrellada. Y el buen dios (o el dios juguetón) le hace caso a la Vero cambiando las tornas en su propia casa. Así que el acogimiento fraterno a Mariola provocará que la Vero se quede sin marido y sin hijo porque los dos quedarán abducidos por quien antes era tan desafortunada. Así que a Medea no le quedará más remedio que matar a lo que más quiere su marido.

Como un levante gaditano Las Niñas de Cádiz han conseguido esta noche levantar al público del Valey. Primero levantaron el ánimo con risas reiteradas durante la hora y cuarto que dura un espectáculo que se toma en serio las chirigotas y le toma el pelo a los clásicos. Y al final consiguieron que los cuerpos también se levantaran porque nadie quería aplaudir viéndole la espalda al de delante. El viento es salvaje es un buen título para el trabajo de estas cuatro actrices que también son salvajes. Lo son en la radicalidad de su apuesta rimada y desternillante, velocísima y lúcida, que está hecha con mimbres meridionales y retales de clásicos. Que lo primero que se oiga en esta obra sea el canto de un canario y que el paterfamilias sea tan devoto de ellos que, en una escena impagable, la Vero acabe haciéndoles lo que Medea hizo con sus hijos, ya me pone a favor de una propuesta gamberra y gaditanísima en la que las mismas actrices me hacen ver a Fedra, a Medea, a una prima peliculera, a un adolescente apantallado y a un marido berraco. Así que ha sido una noche de teatro intenso, femenino, plural, hilarante y delicioso a cargo de estas actrices superlativas que seguro que tras la función se lo habrán pasado muy bien tomándose unas sidras. Nosotros esperamos que vuelvan pronto, como esperamos siempre con alegría el regreso de nuestros amigos del sur.

viernes, 15 de octubre de 2021

Tu mano en la mía

de Carol Rocamora a partir de las cartas de Antón Chéjov y Olga Knipper. Dirección Santiago Sánchez.
Producción: L’OM-Imprebís.
con Rebeca Valls y José Manuel Casany.

15 de octubre de 2021. Centro Niemeyer (auditorio), Avilés. 80 aprox. Estreno absoluto.

Los seis años de relación entre Olga Knipper y Antón Chéjov en más de cuatrocientas cartas que Carol Rocamora ha convertido en diálogos posibles entre dos seres a los que unió el teatro. Primero los vemos como actriz apasionada y autor prestigioso que se conocen en unos ensayos. Luego las cartas enamoradas entre Moscú y Yalta se suceden antes y después de su matrimonio secreto. Es una correspondencia intensa en la que hay complicidad, ternura, pasión y también dolor. Los dos seguirán escribiéndolas hasta el final. Y ella también después.

Un estreno magnífico. Por el impecable texto de Carlos Rocamora, por la sobria dirección de Santiago Sánchez y por las estupenda complicidad entre Rebeca Valls y José Manuel Casany. Lo que vemos está justo a medio camino entre el intercambio epistolar y el diálogo. Sabemos que entre Yalta y Moscú hay casi dos mil kilómetros, pero la forma en que Carol Rocamora ha destilado las cartas y Santiago Sánchez las ha puesto en escena hacen que entre los corazones de Chéjov y su amada no haya más distancia de la que hay en el escenario entre Rebeca Valls y José Manuel Casany, dos intérpretes que esta noche han estado fantásticos. Tu mano en la mía es una hermosísima historia de amor, de dolor y de gloria. Una evocación deliciosa sobre la trama que une los últimos años de la vida del autor de La gaviota, Tres hermanas y El jardín de los cerezos con la gestación de esas historias. En el tramo final de la obra me acordé de Tres rosas amarillas, el magnífico cuento de Carver cuya lectura es un buen complemento de esta obra. Después del Pedro Páramo que vimos hace dos semanas en el Palacio Valdés y de este estreno de hoy en el Niemeyer no empieza nada mal la temporada teatral en este otoño que ya casi parece postpandémico.

Programa de mano

jueves, 7 de octubre de 2021

Tan noble reina como eres

Escrita y dirigida por Jorge Moreno.
U
na producción de Luz de Gas.
con Mayra Fernández y Manu Lobo.

7 de octubre de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 65’ aprox. Ciclo "Hecho en Asturias". Estreno absoluto.

El posible encuentro en Tordesillas entre la reina Juana y Juan de Padilla. Ocurrió hace quinientos años y quizá pudo tener el triste dramatismo del fracaso de un comunero que buscaba en la reina el baluarte para preservar la dignidad de Castilla. Finalmente solo encontró a una mujer enamorada que vivía confinada hasta el enajenamiento.

Sobriedad y contención. Esa parece ser la divisa de Jorge Moreno en su interpretación de aquel posible encuentro. Mayra Fernández y Manu Lobo están muy bien no solo cuando dicen sus textos sino cuando escuchan los del otro. Tan noble reina como eres es una obra que avanza sin apenas acción porque de lo que se trata es de hacer de la evolución de los gestos algo no menos importante que el intercambio de las palabras. Bien iluminada con unos claroscuros sobrios y elegantes, los personajes se nos presentan con ademanes cercanos al hieratismo y con movimientos tan sosegados que casi no se perciben. Y eso da la mayor relevancia a los rostros en la escucha y a los ojos que revelan lo mucho que ella no entiende y lo poco que él consigue. Hay tristeza y lentitud en una obra que seguramente resultará tediosa para muchos públicos. Pero es precisamente la elegancia minimalista de una evocación contenidísima lo que ha pretendido y conseguido Jorge Moreno en un trabajo muy atinado en la escritura y en la dirección. 

Programa de mano

sábado, 2 de octubre de 2021

Pedro Páramo

Autor: Juan Rulfo. Dramaturgia: Pau Miró. Dirección: Mario Gas.
U
na producción de Teatro Romea, Teatro Español y Grec 2021.
con Vicky Peña y Pablo Derqui.

2 de octubre de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 100’ aprox.

Tras la muerte de la madre, el hijo cumple la promesa que le hizo de buscar al padre. El hijo es Juan Preciado y vuelve a Comala para encontrar a Pedro Páramo. El lugar está vacío pero sigue habitado por los espectros. Ellos le darán noticia de quién fue su padre y de lo que hizo en aquel pueblo.
 
No podíamos estrenar mejor el abono del otoño (en fila 9 butacas 9 y 11) que con esta monumental historia que parecía imposible que pudiera ser llevada a un escenario. Pero durante algo más de hora y media Mario Gas consigue que el nuestro esté habitado por los fantasmas de tantas gentes como han sido capaces de encarnar (nunca mejor dicho) dos intérpretes tan impresionantes como Vicky Peña y Pablo Derqui. A ella ya hacía tiempo que no la veíamos en Avilés (en diciembre de 2013 nos trajo aquel trabajo sublime que fue El diccionario y en agosto de 2014 estrenó aquí con Mario Gas El largo viaje del día hacia la noche). De él es imborrable el recuerdo de aquella noche de  julio de 2017 en Mérida en la que le vimos hacer del Calígula de Albert Camus. Mario Gas consigue en este Pedro Páramo que el escenario se convierta en Comala haciendo que no quepa imaginar mejor recreación de ese espacio habitado por los muertos que marcó la historia de la literatura en esta lengua desde el país que ha hecho tan familiar la relación con ellos. La definición del espacio escénico, el movimiento de esas estructuras tan espectrales y tan eficaces, una música y una iluminación impecables y unas imágenes proyectadas en el fondo que llevan la marca maestra del gran Mario Gas hacen que podamos disfrutar al máximo con las poderosas interpretaciones entreveradas de Vicky Peña y Pablo Derqui. Disfrutar escuchando sus voces impecablemente moduladas para cada uno de los muchos personajes y viéndolos moverse con naturalidad espectral por ese espacio escénico radicalmente comalteco. De modo que salimos del teatro con ganas de volver a leer la compleja novela de Juan Rulfo y estoy seguro de que, tras hacerlo, tendríamos muchas ganas de volver a este Comala escénico. A veces uno lamenta que solo podamos tener una función.