viernes, 25 de noviembre de 2022

Hanle

Dramaturgia y dirección: Roberto Hoyo.
Una producción de Leamok
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L. Carlos Gómez y Roberto Hoyo.

25 de noviembre de 2022. Centro Niemeyer (club), Avilés. 65’ aprox. Ciclo Off-Niemeyer.

Dos hermanos en una casa. El menor está inmovilizado en una silla de ruedas. El mayor solo se siente vivo entre videojuegos y artes marciales. La posibilidad de redimirse y vengar la muerte del padre les llevará a contratar un curso virtual en el que un imbécil insiste en que la solución a todo es recuperar la confianza en uno mismo. El hermano mayor tomará buena nota.   

Un prodigio escénico aceleradísimo. Tanto, que las escenas van siendo sincopadas por trallazos lumínicos. Y así el hermano postrado se convierte instantaneamente en youtuber o en relator de lo que vemos. Hanle está lejanamente (pero muy lejanamente) inspirada en Hamlet. Así que viendo a estos dos genios del teatro paroxístico me he acordado de María Hervás y lo que hizo con el clásico de Eurípides en Iphigenia en Vallecas. Por eso creo que, como ellos dicen al final, esta obra tiene vocación de clásico. Y bien podría ser un magnífico testimonio generacional para el futuro. Testimonio áspero de unas vidas marginadas que reaccionan con dureza para no aceptar estar también alienadas. Y testimonio superlativo de la extraordinaria calidad creativa e interpretativa de una generación de teatreros radicales. Estos lo son tanto que, como los veteranos de la Zaranda, han tenido la chulería de no salir a recibir nuestros aplausos. Supongo que han podido escucharlos y habrán notado que queremos que vuelvan pronto.

jueves, 24 de noviembre de 2022

Kolapso

Autoría y dirección: Marga Llano.
Producción: EscenApache
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Rosa Manteiga, Álvaro Celemín y Félix Llano.

24 de noviembre de 2022. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 75’ aprox. Ciclo "Hecho en Asturias".

Una mujer se queda dormida mientras viaja en un tren en invierno. Cuando despierta está herida porque ha habido un accidente. Con ella solo está un chico que la ayuda a resistir las temperaturas gélidas de la noche. Están incomunicados y parece que nadie vendrá a rescatarlos.

Con una puesta en escena bastante sobria Marga Llano consigue que sintamos la desazón y el frío de esa situación tan extraña. Lo que les pasa a estos personajes tiene algo de pesadilla y también algo de onírico. El soliloquio inicial de ella desasosiega oportunamente pero quizá resulta algo largo. Y el final interesa y, en cierto modo, desconcierta, lo que no deja de ser coherente con la desazón propia de un Kolapso.

sábado, 19 de noviembre de 2022

Las guerras de nuestros antepasados

de Miguel Delibes. Adaptación de Eduardo Galán. Dirección: Claudio Tolcachir.
una producción de Pentación espectáculos y Secuencia 3

con Carmelo Gómez y Miguel Hermoso.

29 de noviembre de 2022. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 100’ aprox. Estreno absoluto.

El doctor sabe que Pacífico es alguien especial con muchas cosas que contar. Por eso escucha y graba todo lo que dice. Él solo tira de la hebra para que Pacífico vaya recordando las guerras del Bisa, del Abu y de Padre.  Para que le hable de los del Humán y los del Otero, del tío Paco y la Candi. De la vida de un hombre bueno y sencillo capaz de recordarnos cómo se aprende a mirar. 

La novela de Delibes es una joya. Un alegato contra las guerras desde los recuerdos de quien también habría de tener la suya. Las palabras de Pacífico merecen ser grabadas. Por lo que dice y por cómo lo dice. Y en cierto modo eso es lo que hace Delibes. Levantar testimonio de una oralidad purísima, hija de un espacio y heredera de muchos tiempos. Leyendo esta novela (y en general su obra) uno siente que recibe un legado. Y eso es lo que han hecho también esta noche Miguel Hermoso, Claudio Tolcachir y Carmelo Gómez. La voz de Carmelo es aquí perfecta y al escucharle hemos sentido que estábamos en familia. En Baltanás, en la tierra de todos los Pacíficos. Y es que, interpretando como nadie lo que escribió, Delibes, Carmelo Gómez se ha convertido en hermeneuta de un territorio, notario de su lenguaje y albacea de su poesía. Seguramente por eso ha recibido los aplausos más sentidos, agradecidos y merecidos que se han oído en el Palacio Valdés en mucho tiempo. En la pasada primavera quedé maravillado viéndolo en el Teatro Cervantes de Béjar en el más lorquiano, erudito y juguetón de los tributos que se han hecho en muchos años a Federico. Se titulaba A vueltas con Lorca y, tras lo presenciado esta noche, puedo decir que Carmelo Gómez es un actor en estado de gracia, un medium para la ternura y la poesía. Miguel Hermoso ha sabido acompañarlo magníficamente en este maravilloso trance y Claudio Tolcachir ha tenido el acierto de permitir y facilitar que lo fueran todo ese texto extraordinario, impecablemente adaptado por Eduardo Galán, y ese personaje pacífico y sincero que nadie podría haber encarnado mejor que el gran Carmelo Gómez.

Programa de mano

viernes, 11 de noviembre de 2022

Edipo. A través de las llamas

de Paco Becerra. Dirección: Luis Luque.

una producción de Pentación Espectáculos.
con
Alejo Sauras, Mina El Hummani, Julia Rubio y otros

11 de noviembre de 2022. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 85’ aprox.

La historia de Edipo contada in media res. El encuentro con la esfinge al comienzo de un relato con preámbulo metafísico y epílogo existencial en torno a los desafíos y los riesgos de buscar la verdad.
 
Un Edipo frío sobre fondo azul. Con estampas vistosas y coreografías lentas. Con palabras rotundas y sonidos electrizantes. Hay mucha seriedad y voluntad de vanguardia. En la forma de decir unos textos que se pretenden intensos y en ese escenario plano pensado para proyecciones con escalera oculta en diagonal. En parte se cuenta la tragedia de Sófocles y en parte se presupone que se conoce. Y así este Edipo. A través de las llamas se queda lejos de abrasar. No  se ciñe a la forma original del relato como hacen las aproximaciones más clásicas, ni rompe con él como hacen las actualizaciones más radicales. Entre las primeras estoy pensando, por ejemplo, en el magnífico Edipo Rey de Lavalli protagonizado por Ernesto Alterio que vimos en Mérida en 2008 o en el estupendo Edipo Rey de Denis Rafter con el que hace cinco años se inauguró Cáparra como espacio escénico. Y entre las segundas recuerdo especialmente el extraordinario Tebas Land de Sergio Blanco que estrenaron aquí Israel Elejalde y Pablo Espinosa pocos días antes de que se cumplieran venticinco años de la recuperación de este teatro. El próximo lunes se cumplirán treinta y, aunque sea menos notable, no está mal que otro Edipo nos lo recuerde.

 

sábado, 5 de noviembre de 2022

Los farsantes

texto y dirección: Pablo Remón
una coproducción del Centro Dramático Nacional y Buxman Producciones.
con Javier Cámara, Francesco Carril, Nuria Mencía y Marina Salas.

5 de noviembre de 2022. Teatro Jovellanos, Gijón. 160’ aprox. (con descanso)

Ana Velasco es una actriz de teatro que tiene que trabajar en lo que sale. Diego Fontana es un director de éxito que está preparando una serie. Un sueño extraño en el que ella habría ganado un Goya y un accidente de avión al que él sobrevive hace que ambos cambien su forma de ver la vida. Los dos comparten la influencia de Eusebio Velasco, un director de culto fallecido hace poco. Era el padre de ella y el mentor de él.  

Como suelo hacer siempre que puedo, había leído el texto antes de ver la obra. Y más que escrito para el teatro me pareció una novela. El propio Pablo Remón señala en el programa de mano que Los farsantes tiene algo de hibridación entre el teatro, el cine y la novela. Por las gentes que lo protagonizan y los temas que trata tiene bastante que ver con El tratamiento, aunque aquí el tono de comedia es más acusado y seguramente el póblico que descubra hoy a Remon pensará que es un maestro en ese género. Y es verdad que lo es, pero también es mucho más que eso. De hecho, Los farsantes tiene, como todo su teatro, una capacidad impresionante para captar con la mayor sutileza la oralidad de los personajes, y para entreverar irónicamente sutextos, metatéxtos y momentos poéticos. El escenario recrea en dos pisos una cabida de avión, un hospital, una terraza, una cocina, un bar, un escenario teatral y hasta el lugar de entrega de los Goya.  Por lo demás, Javier Cámara, Francesco Carril, Nuria Mencía y Marina Salas hacen un trabajo magnífico y conjuntadísimo que, como no podía ser menos, ha hecho las delicias de todo el público.

Programa de mano 

sábado, 22 de octubre de 2022

El chico de la última fila

de Juan Mayorga. Dirección: Alex Sampayo.
Producción: Redrum Teatro.
con Guillermo Carbajo, Roberto Leal, Belén Constenla, Mónica García, Machi Salgado, Rubén Porto.

12 de octubre de 2019. Fábrica de Armas de la Vega, Oviedo. 100 aprox.

Claudio es el chico de la última fila. El que sorprende a Germán, el profesor que  encarga a la clase que escriban sobre lo que han hecho en el fin de semana. Al primer escrito de Claudio le seguirán otros sobre la familia de un compañero al que está ayudando con las matemáticas. El discípulo fascina e inquieta al maestro. Y no solo por la forma en que convierte la vida de otros en buena literatura sino por su capacidad para hacer que la buena literatura cambie sus vidas.

El premio Princesa de Asturias de las Letras que recibirá Juan Mayorga el próximo viernes es el motivo por el que hoy se representa en la Fábrica de Armas esta magnífica obra suya que es mucho más que un texto del que los bachilleres asturianos se examinan en la EBAU. Los premios de la Fundación son también el motivo de que ayer disfrutáramos también aquí con algunas piezas de su teatro para minutos, de que el próximo miércoles tengamos un encuentro con él en el Palacio Valdés, de que el pasado jueves tuvieramos a María Pagés en el Centro Niemeyer con su Paraiso de los Negros o de que el martes vayamos al Teatro Jovellanos para asistir al encuentro con ella y con Carmen Linares. Los premios de la Fundación son un lujo que trae cada otoño a Asturias una verdadera fiesta cultural. Los de Redrum Teatro han hecho una interpretación magnífica de El chico de la última fila. Tras una tela transparente vemos las escenas que el alumno describe en sus textos y ante ella vemos al profesor leyéndolos con su mujer o comentándolos con Claudio. El texto es una maravilla metaescolar, metaliteraria, metaescénica, y metaestética. Y es que Mayorga es el maestro de la profundidad de campo. El mago que consigue enfocar lo cotidiano con una nitidez asombrosa y, a la vez, multiplicar con naturalidad las capas desde las que es posible interpretarlo. Si en vez de pedirles que resuman y memoricen el texto se animara a los alumnos a que vinieran al teatro (o, al menos, vieran la película de Ozon) seguramente disfrutarían mucho con esta historia a la vez simple y compleja que va mucho más allá del retrato de la relación entre profesor de secundaria tópico y un alumno empeñado en explorar y transgredir las posibilidades y los límites entre la escritura y la vida. Así que ha sido un lujo impagable (y sin haber pagado nada) ver esta noche en primer fila El chico de la última fila.

martes, 11 de octubre de 2022

Oceanía

de Gerardo Vera y José Luis Collado. Dirección José Luis Arellano
una coproducción de Teatro Español, Carhip5 S.L., Traspasos Kultur S.L.
y COART+E

con Carlos Hipólito.

11 de octubre de 2022. Teatro Jovellanos, Gijón. 95’ aprox.

La vida de Gerardo Vera contada por él mismo. Este fue su último proyecto que ahora lleva a los escenarios Carlos Hipólito con la dirección de José Luis Arellano. El hijo de un falangista, que primero fue rico y luego se arruinó, va repasando para nosotros cómo fue su vida y cómo era este país entre los años cincuenta y setenta. Hay evocaciones de escenas familiares, retratos de unos inicios amorosos entonces prohibidos pero inesperadamente aceptados por ese padre que, sintiéndose culpable, despertó el aprecio infinito de un hijo que con el tiempo llegaría a ser uno de los grandes artífices de nuestro teatro.

"Mi infancia transcurre en el seno de una familia acomodada en un pueblo de Castilla". Así comenzaba la estupenda exposición (y homenaje) que el año pasado le dedicó el festival de Almagro a Gerardo Vera. Y así comienza esta hora y media en la que Carlos Hipólito nos abduce llevándonos a una casa en las afueras, a otra mucho peor en Madrid, a los encuentros con unas tías y los reencuentros con ese padre... Hay mucha ternura en sus palabras y en sus gestos. La misma que sentimos por lo que Gerardo Vera y José Luis Collado nos transmiten con este texto conmovedor y delicioso que a nadie le deja indiferente. Aunque por su sencillez no lo parezca (o precisamente por eso) hay también una puesta en escena impecable a cargo de José Luis Arellano. Ha sido, por tanto, otra noche de magnífico teatro. El que nos ha ofrecido Carlos Hipólito. Y quizá también desde Oceanía el propio Gerardo Vera.

Programa de mano

sábado, 8 de octubre de 2022

La voluntad de creer

Texto: Pablo Messiez a partir de La palabra de Kaj Munk. Dirección: Pablo Messiez.
Una coproducción de Teatro Español y Buxman Producciones.
con  Marina Fantini, Carlota Gaviño, Rebeca Hernando, José Juan Rodríguez, Íñigo Rodríguez-Claro y Mikele Urroz.
 
8 de octubre de 2022. Matadero (Sala Max Aub), Madrid. 90’ aprox.

Una pareja de mujeres lesbianas vuelve a la casa de la familia vasca de una de ellas. La otra es argentina y está al final de su embarazo. Allí se encuentran con una hermana poeta y otra que va en silla de ruedas y dice todo lo que piensa. También está otro hermano que habla como Jesucristo. Un médico llega a la casa para asistir en el parto, pero no podrá hacer nada para salvar la vida del niño ni de la madre. Es entonces cuando se pone en juego la voluntad de creer en un milagro. Pero el juego había empezado antes, cuando los actores y las actrices nos esperaban en la sala y hablaban con nosotros. Todo esto nos hará interrogarnos sobre la voluntad de creer.
 
No se puede mentir sin querer. Pablo Messiez lo sabe y nos lo dice. Por eso hace que la ficción verdadera que es el teatro se convierta esta noche en una oportunidad para repensar nuestras intenciones cuando decidimos no creer en lo que vemos o creer en lo que no vemos. La cuarta pared aquí no se rompe, solo se resquebraja convirtiendo cada grieta en un espejo diferente. Uno es ese monitor que nos muestra todo el tiempo Ordet, la película de Dreyer que es el referente existencialista que da sentido a La voluntad de creer. Otro está en los divertidos juegos del lenguaje, entre surrealistas e hiperrealistas, que nos hacen creer que quizá estemos ante una extraña comedia. Y otro de los espejos está en la propia grieta que es siempre el lenguaje y en sus poéticas junturas naturales por las que Pablo Messiez nos señala la magnitud y belleza de lo intraducible. Es lo que nos ha mostrado esta noche un elenco magnífico que no solo ha conseguido levantar unos personajes increíbles (entre ellos a una muerta) sino también al público que al final aplaudirá con fuerza expresando quizá su voluntad de creer en el milagro del teatro.

viernes, 7 de octubre de 2022

Finlandia

de Pascal Rambert. Dirección: Pascal Rambert. 

una producción de Kamikaze Producciones y Teatro de la Abadía.
con Israel Elejalde e Irene Escolar

7 de septiembre de 2022. Teatro de la Abadía, Madrid / 9 de junio de 2023.
Teatro Palacio Valdés, Avilés. 80’ aprox.

Son casi las cuatro de la mañana. Irene duerme en la habitación de un hotel en Helsinki. Israel la despierta. Ella es una actriz exitosa que está rodando una película china en Finlandia. Él es un actor de teatro que trabaja en producciones independientes. Los dos tienen una hija que ahora está con ella en Helsinki. Israel ha venido en coche desde Madrid para llevársela. Son una pareja rota que ya solo comparte el desprecio.

Me encantan los textos de Pascal Rambert (también esas Tres anunciaciones magníficas que compañan a Finlandia en la edición que acaba de sacar La Uña Rota). Rambert es el autor de las disputas radicales, de las dentelladas salvajes capaces de hacer sangre con palabras. La clausura del amor y Ensayo (un díptico y un cuadrilátero) quizá llegaban más lejos en el empeño por rondar lo inefable. Pero en Hermanas y en Finlandia el lenguaje es aún más descarnado. Seguramente por eso esta última interpela con tanta intensidad a cualquier espectador que haya vivido el tormento nocturno de las disputas desveladas. Israel Elejalde e Irene Escolar están impresionantes. Completamente compenetrados en esta hora y media en la que Irene e Irael se despedazan sin tregua. La tensión no afloja ni siquiera en ese tramo final en que está presente esa Nina silente. Además de interpretar a esos actores desemparejados también representan la disputa entre una condición masculina caduca y un empoderamiento femenino que ya no ceja. Israel Elejalde lo consigue aportando a su personaje una cierta ironía ibérica, levemente patética, que a veces hace sonreir a esa parte del público que parece necesitar alguna forma de distensión para no tener que asumir del todo lo que está pasando. Eso que, sin ninguna concesión, nos revela una Irene que habla sin miedo y gesticula sin filtro, y una Irene Escolar extraordinaria que lo da todo por ella. Ayer la veíamos en el Niemeyer en Tenéis que venir a verla, la estupenda película de Jonás Trueba. Y estaba claro que, protagonizando con Israel Elejalde la nueva obra de Pascal Rambert, teníamos que venir a verla a La Abadía.

Programa de mano

viernes, 2 de septiembre de 2022

Retorno al hogar

Autor: Harold Pinter. Dirección y adaptación: Daniel Veronese.

Producciones Teatrales contemporáneas.
con
Miguel Rellán, David Castillo, Fran Perea, Alfonso Lara, Juan Carlos Vellido y Silma López.

2 de septiembre de 2022. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 90’ aprox. Estreno absoluto.

Teddy vuelve de América con Ruth a la casa de su familia en Londres. Allí viven su padre Max, su tío Sam y sus hermanos Lenny y Joey. Ellos ni siquiera saben que está casado y que tiene tres hijos. Los cuatro forman una familia arisca y asfixiantemente masculina. Así que el regreso de Teddy y la presencia de Ruth desvelarán y cambiarán muchas cosas. También para estos.
 
Soy devoto de Pinter. Así que de este texto, con este elenco y con la dirección de Veronese ya me esperaba lo mejor. Y la verdad es que esta noche de estreno ha sido extraordinaria. Absolutamente todo ha estado fascinante. Por ejemplo, lo bien que Veronese ha entendido la potencia del texto y la forma en que ha sabido modular los tiempos y las transiciones para aprovechar al máximo esa combinación de naturalismo sórdido y comedia inquietante tan propia de Pinter. Y qué decir de Miguel Rellán en el papel de Max, con esa presencia hipnótica y total cuando habla, cuando apostilla, cuando se mueve, cuando calla y hasta casi cuando su personaje no está en escena. O de Fran Perea y David Castillo que han estado perfectos en los papeles de esos hermanos menores de maneras intensas, turbias, atormentadas y esquivas. O de Juan Carlos Bellido clavando el papel de Teddy, el personaje que más tiene que perder. O de Alfonso Lara interpretando magníficamente a ese Sam doliente y sensato que tanto ha perdido ya (la mirada moral de este personaje podría ser en cierto modo un trasunto de la del objetor de conciencia que fue el propio autor). O de Silma López que consigue hacer del personaje de Ruth el contrapunto al de Max dándole además la mayor hondura a esos momentos detenidos en los que ella absorbe toda la atención y sus gestos se convierten en espectro poético. En este inquietante microcosmos familiar se van trenzando juegos de simetrías entre lo que vemos y lo que no. Porque lo que no sabemos de los presentes resulta tan importante como la atracción de los ausentes: los tres hijos que ha tenido Teddy igual que Max, el secreto de Ruth y los de la madre de su marido, aquel amigo llamado McGregor con el que Max compartió a su mujer. Y es que el fuera de campo se ubica directamente en la mente del espectador, obligado a llenar los huecos y a interpretar los puntos de fuga, a imaginar qué hicieron Ruth y Joey durante esas dos horas en la habitación de arriba o a buscar las simetrías entre la tesis de la filosofía académica de Teddy en el ejemplo de la mesa (quizá un guiño de Pinter al conocido ejemplo de Russell en Los problemas de la filosofía), la antítesis de la filosofía mundana de su hermano Lenny que reniega de lo trascendente y la síntesis a la que apunta Ruth con su inteligente reflexión cuando pone la pierna sobre la mesa. Y en medio de este animalario que no deja de porfiar, Veronese ha decidido puntuar algunas de sus dentelladas con unas desconcertantes risas enlatadas que acabarán por ser menos impertinentes que las del propio público cuando se acerca esa desoladora propuesta del tramo final con la que Pinter lleva al extremo y denuncia  unas pulsiones machistas para las que las mujeres solo pueden ser madres venerables o putas despreciables. Por eso es tan acertado ese final que le da el mayor protagonismo al personaje de Ruth y la salida hacia el fondo de un Sam aturdido que bien podría ser el propio Pinter regresando a las cocinas de la creación escénica. Un final que Veronese ha decidido prolongar evitando el oscuro en el escenario ya vacío y trasladándonos una leve luz ante la que no sabemos bien cuándo deberíamos romper el silencio. Quizá para que, como debe ser, lo preservemos unos instantes para poder pensar sobre lo que hemos visto. Otro acierto más de un director que, por si fuera poco, nos regala en el dossier un texto magnífico sobre el cariz de una historia a la que creo que le ha añadido un sugerente preámbulo con ese pequeño relato de la casa de madera que no encuentro en el texto. Retorno al hogar es, por tanto, una joya. Y esta noche de estreno ha sido memorable. Así que nadie debería perderse lo que han hecho Veronese, Rellán, Castillo, Perea, Lara, Vellido y Silma López con este turbador texto del gran Harold Pinter.   
 

domingo, 14 de agosto de 2022

Los Dioses y Dios

Reflexión libre a partir de “Antifrión”, de Plauto. Versión y dirección: Rafael Álvarez.

Una coproducción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y la Compañía de Rafael Álvarez, “El Brujo”.
con
Rafael Álvarez, “El Brujo”.

14 de agosto de 2022. Ruinas de Cáparra. 68º Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Cáparra. 85’ aprox.

El Anfitrión de Plauto comentado por El Brujo. Con la irreverencia surrealista que le caracteriza. Hablando sin ton ni son de lo divino y de lo humano. De lo universal y lo local. Y haciendo sátira de todo dios.

El Brujo es un género en si mismo. Con él es completamente cierto que cada función es irrepetible. En Cáparra se mete con Mérida y le saca mucho partido a la demora del comienzo. La conexión con el público es inmediata porque su habilidad monologuista es distinta y anterior a la aparición de esa estirpe televisiva. Su genealogía tiene que ver más bien con los juglares medievales y los comediantes del Barroco. Su casa son los clásicos pero su despensa está llena de presente. Por eso se hace tan corta esta hora y media en la que casi da igual que nos hable de Plauto, de la ópera o de los murciélagos que le han acompañado esta noche.

sábado, 13 de agosto de 2022

Las suplicantes

Versión libre de Silvia Zarco sobre las obras homónimas de Esquilo y Eurípides. Dirección: Eva Romero.

Una coproducción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y Maribel Mesón.
con
María Garralón, Juan Ant. Mancha, Carolina Rocha, Rubén Lanchazo, Cándido Gómez, Laura Moreira, Nuria Cuadrado, Maite Vallecillo, Eduardo Cervera, Javier Herrera. Voz Diosa: Luisa Gavasa.

13 de agosto de 2022. Ruinas de Cáparra. 68º Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Cáparra. 85’ aprox.

Las suplicantes de Esquilo son un grupo de mujeres que huyen de los egipcios que pretendían casarlas contra su voluntad. Conducidas por su padre llegan a Argos para pedir protección al rey que, tras consultar con su pueblo, decide ayudarlas. Las de Eurípides son las propias mujeres argivas las que piden ayuda a Teseo, rey de Atenas, para que interceda ante los tebanos y les permita recuperar los cuerpos de sus hijos muertos en la guerra. 

Silvia Zarco combina muy bien las dos historias y Eva Romero tiene el acierto de convertirlas en una tragedia coral en un escenario sobrio que aprovecha al máximo la fuerza visual de este arco bimilenario en una noche en la que hasta la luna naciente parece querer ayudar a las suplicantes. La obra es sobriamente coreográfica y visualmente poética. Además consigue algo tan difícil como evocar temas intemporales (el auxilio a los refugiados, la libertad sexual de las mujeres, la memoria, el duelo y el derecho a dar sepultura a los muertos) sin caer en lugares comunes ni en tópicos edificantes. Así que, tras el desastre de anoche, las piedras de Cáparra, y especialmente las de su arco, recuperan su magnetismo como punto de fuga capaz de cautivar la atención ante los dramas más clásicos. El de las suplicantes quizá parezca marginal en la literatura griega, pero en esta magnífica noche no ha podido ser más central, conmovedor y pertinente.

viernes, 12 de agosto de 2022

Mercado de amores

de Plauto. Versión de Eduardo Galán. Dirección: Marta Torres.

Una coproducción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida Festival de Mérida, Secuencia 3, Saga Producciones, Teatro de Malta, Summum Music y Hawork Studio.
con Pablo Carbonell, Victor Ullate Roche, Ania Hernández, José Saiz, Francisco Vidal / Javier Ortiz, Esther Toledano / Leyre Juan.

12 de agosto de 2022. Ruinas de Cáparra. 68º Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Cáparra. 100’ aprox.

Erotía vuelve con su esclavo Carino a Roma donde la espera su padre Pánfilo. Ella quiere casarse con Carino y para conseguirlo se le ocurre disfrazarlo de esclava y llamarlo Carina. El problema es que Pánfilo queda prendado de ella y quiere comprársela.

Pablo Carbonell no se mete en su personaje. Más bien hace de Pablo Carbonell haciendo de un rico y rijoso mercader romano. El resto del elenco también viene bien surtido de esos resortes que activan la risa de un público muy dispuesto. Y es que un borracho, un travestido, una chica desenvuelta y unos maduros salidos pueden ser suficiente para que se establezca ese extraño pacto según el cual los intérpretes harán muchas chorradas y el público les reirá las gracias. Poco importa que la iluminación sea plana, la dirección sonrojante y el decorado parezca querer ocultar el arco de Cáparra. Casi mejor. Así puedo olvidarme de que estoy aquí viendo esto.

jueves, 11 de agosto de 2022

Hipatia de Alejandría

Dramaturgia: Miguel Murillo y Pedro A. Penco. Dirección: Pedro A. Penco.

Una coproducción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y De Amarillo Producciones.
con Silvana Navas, Rafael Ortíz, Antonio M.M., Alberto Puerto, Paca Velardíez, Chema Pizarro, Juan Carlos Tirado, Francis Lucas, Gema González.

11 de agosto de 2022. Ruinas de Cáparra. 68º Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Cáparra. 110’ aprox.

Hipatia hereda del sabio Teón el ansia por conocer y la voluntad de dudar. Apasionada por la astronomía y las matemáticas renuncia al amor y se entrega al cultivo del saber y a su cátedra. Hasta que las hordas del obispo Cirilo la asesinan.

Comienza esta nueva edición de la extensión del festival de Mérida en Cáparra con la luna en el perigeo y noche de perseidas. De modo que esta Hipatia de Alejandría no podía estar mejor acompañada en este hermoso cielo extremeño: la luna ascendiendo sobre el arco, Saturno un poco a la izquierda y Júpiter asomando sobre las montañas que separan los valles del Ambroz y del Jerte. De modo que aún cobra mayor significado ese coro de cinco giróvagos que representan a los cinco planetas conocidos cuando vivía Hipatia o cuando se construyó este arco. La escenografía es sencilla para dar el mayor protagonismo a un relato que reivindica las luces de la razón frente a la intransigencia. Un conflicto que, por lo demás, sigue muy vivo todavía hoy, como estamos comprobando en este verano en que las terribles evidencias del cambio climático comparten espacio en los informativos con la encendida defensa de las luces en los escaparates de la ardorosa Cirila madrileña. Sin embargo, la apuesta ilustrada y feminista que vertebra esta obra pierde fuerza al estar protagonizada por una Hipatia (quizá demasiado joven) que se presenta más como hija y mujer amada que como sabia respetada a la que asesinaron cuando tenía sesenta años Por lo demás, el relato de sus contribuciones astronómicas incurre en errores (también presentes en la película de Amenábar) como el descubrimiento, más de mil años antes que Kepler, de la forma elíptica de las órbitas planetarias. En todo caso, resulta oportuno y meritorio este homenaje a una mujer que demostró lo mucho que aportaron (o que podrían haber aportado) las mujeres a la historia de la ciencia. Y también lo dañinos que han sido los Cirilos de todos los tiempos.

domingo, 7 de agosto de 2022

Pesadilla de una noche de verano

escrita y dirigida por Jesús Manchón a partir del clásico de William Shakespeare.

una coproducción de Escenamateur (España) y Universidad Nacional de las Artes (Argentina).

7 de agosto de 2022. Plaza de la Corredera, Alcántara. 36º Festival de Teatro Clásico. 90’ aprox.

Dos compañías de jóvenes teatreros están ultimando (quizá sea mucho decir) los ensayos de El sueño de una noche de verano. Unos intérpretes son argentinos y otros son españoles pero todos tienen mucho carácter. Faltan pocas horas para el estreno y ni siquiera está del todo claro quién dirige la obra. Por momentos asistimos a algunas escenas muy logradas del clásico de Shakespeare pero también a la intimidad de la creación escénica y sus paranoias.

Tras la representación del Tartufo de Ernesto Caballero en la Conventual de San Benito nos hemos acercado a la Plaza de la Corredera para ver este estupendo espectáculo de la programación off del Festival de Alcántara. Está coproducido por Escenamateur de España y la Universidad Nacional de las Artes de Argentina y es una excelente muestra de la buena salud creativa de la juventud escénica de ambos países y de lo bien que se entienden y lo mucho que aportan este tipo de hibridaciones en las que el aparente desconcierto está tan bien concertado. Nuevamente metateatralidad, pero también destreza interpretativa, excelente dirección (de Jesús Manchón habíamos visto el año pasado un excelente Cayo César en Cáparra) y muchísima ironía binacional (con discurso de Eva Perón incluido) han hecho que regresemos encantados a la hospedería  pasadas las tres de la mañana. Así que ha sido otro reencuentro delicioso con esta bonita esquina extremeña en la que a principios de agosto se puede ver tan buen teatro. Volveremos.

Tartufo de Molière

Versión y dirección: Ernesto Caballero.

una producción de Lantia Escénica.
con Pepe Viyuela
, Paco Déniz, 
Silvia Espigado, 
Germán Torres, 
María Rivera, 
Estibaliz Racionero, 
Javier Mira y 
Jorge Machín.

7 de agosto de 2022. Conventual de San Benito, Alcántara. 36º Festival de Teatro Clásico. 115’ aprox.

Una compañía de teatro está a punto de representar el Tartufo de Molière. El actor protagonista tiene algunas dudas sobre la relevancia actual de las cuitas del patético Orgón abducido por ese hipócrita meapilas. Algunas de ellas encontrarán respuesta en los comentarios de Dori, una joven limpiadora que se ha animado a interpretar el papel de la deslenguada Dorina.

Volvemos después de cuatro años a Alcántara para disfrutar de otra noche de buen teatro en un lugar tan hermoso como la Conventual de San Benito (y de la estancia en la Hospedería Conventual de Alcántara). Nadie cuestiona hoy el acierto de Adolfo Marsillach cuando apostó por actualizar los clásicos a través de juegos metateatrales. Sin duda, se corren riesgos con ello pero hay que reconocer que las dudas que nos plantea Pepe Viyuela sobre el interés actual del texto de Molìere son más que razonables (de hecho, lo diáfano de esta comedia no se ve acompañado por la sutileza y la belleza presentes en tantos textos de Lope). De modo, que Ernesto Caballero ha acertado plenamente en el tono y el ritmo de esta obra en la que el clásico de Molière sigue intacto pero se ve oportunamente apostillado por esas paradas reflexivas del gran Pepe Viyuela sobre las acciones de su personaje y por la agudeza y el desparpajo de esa Dori casi Choni. El recital interpretativo de Viyuela aporta mil matices geniales en este Tartufo que van desde la hilarante impostura del santurrón hasta el dramatismo de un Drácula. El resto del elenco está también soberbio en una obra que, descansando en gran medida en el magnífico trabajo de Pepe Viyuela, no deja de ser por ello notablemente coral. El merecido e intenso aplauso final creo que ha sido muy bien recibido por el equipo. Ojalá también le llegue a Ernesto Caballero este reconocimiento por su acierto en este trabajo.

sábado, 30 de julio de 2022

De Sheherazade

Dirección: María Pagés y El Arbi El Harti. Coreografia, diseño de vestuario, dirección musical: María Pagés. Dramaturgia, textos y letras: El Arbi El Harti.

Compañía María Pagés.
Bailaora: María Pagés. Bailaoras: Júlia Gimeno. Marta Gálvez, Almudena Roca, Ariana López,
Meritxell Rodríguez,  Nerea Pinilla, Sofía Suárez, Yardén Amir, Marina Madiedo, Raquel Guillén. Cantaoras: Ana Ramón Muñoz, Cristina Pedrosa. Guitarra: Rubén Levaniegos, Isaac Muñoz. Violín: David Moñiz. Cello: Sergio Menem. Percusión: José María Uriarte.

30 de julio de 2022. Teatro Romano. 68º Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. 85’ aprox.

Diez bailaoras y dos cantaoras acompañadas por guitarras, violín, cello y percusión. Y, por supuesto, María Pagés...

Sororidad entre el flamenco y los textos. Entre lo orientalizante y lo contemporáneo... En De Shehrazade todo es complicidad femenina y feminista. Con la belleza, la música y la danza. Hace casi once años María Pagés estrenaba en el Centro Niemeyer Utopía, aquella genialidad inspirada en las curvas blancas que diseñaba el arquitecto brasileño. Dentro de pocos meses volverá a Asturias para recibir el Premio Princesa de las Artes. Y en esta noche de julio hasta la Luna, tímidamente creciente, ha querido acompañarla para que quedara muy claro que esta mujer, de brazos poéticos, merece más que nadie ese premio. En De Sheherezade todo es perfecto y conmovedor. La música, el cante, la iluminación y, por supuesto, esas once magas del movimiento y la emoción que son capaces de fundirse hasta hacerse árbol, de empuñar delicadamente los libros, de mariposear con abanicos, de hacer de un abrazo un círculo o de conseguir que parezca que hasta la diosa Ceres quería levantarse para bailar con ellas esta noche. En Mérida hay obras que parecen asustadas por estas piedras. Otras que quieren competir con ellas y acaban por ofenderlas. Pero hay algunas noches en que hasta las piedras se emocionan y agradecen tanta belleza. Creo que Maria Pagés lo ha podido sentir hoy.