jueves, 12 de agosto de 2021

Antígona

Autor y director: David Gaitán.

Una coproducción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, El Desván Producciones y Teatro Español, con la colaboración de la Embajada de México.
con Irene Arcos, Fernando Cayo, Clara Sanchis, Isabel Moreno, Elías González y Domingo Cruz.

12 de agosto de 2021. Ruinas de Cáparra. 67º Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Cáparra. 100’ aprox.

Deliberación sobre el caso Antígona. Recreando la tragedia de Sófocles y discutiendo la decisión de Creonte.

Volvemos a Cáparra para ver hasta el domingo cuatro de las cinco obras que se representaron en Mérida el año pasado. Esta es precisamente la de aquel estreno para el que teníamos entradas pero renunciamos a ir por aquel temerario cambio de criterio sobre el aforo (hasta la familia real parecía hacinada en la noche del estreno). Más que Antígona la propuesta de David Gaitán debería titularse Creonte. De hecho, lo que en el texto de Sófocles es un duelo equilibrado entre quien defiende lo que podríamos llamar el derecho positivo y quien defiende el derecho natural aquí se convierte en un juicio a Creonte del que solo aparentemente saldrá perdedor. El desequilibrio no está solo en hacer más feminista (pero más débil) al personaje de Antígona y quienes la apoyan, sino en hacer que el malote de Creonte pueda conectar (casi a la manera voxera y ayusiana) con la idea que algunos tienen del sentido común. Y el desequilibrio se hace más acusado al elegir a Fernando Cayo para ese papel. Y es que con un animal escénico de esa talla (aquel Inconsolable de Javier Gomá dirigido por Ernesto Caballero fue inolvidable) nada ni nadie puede hacer frente a ese Creonte superlativo que él interpreta delante del arco de Cáparra. Así que ha sido una noche grata bajo las estrellas extremeñas con un actor que se sale y una Antígona que no llega.

sábado, 24 de julio de 2021

El animal de Hungría

de Lope de Vega. Versión: Brenda Escobedo y Ernesto Arias. Dirección: Ernesto Arias.
producción: Colectivo Állatok y EscénaTe.
con Antonio Prieto Díaz, Gonzalo Lasso, Inés González, Jorge de la Cruz y Laura Ferrer.

24 de julio de 2021. Palacio de los Oviedo, 44º Festival de Almagro. 90’ aprox
.
21 de octubre de 2022. Centro Niemeyer. 90
aprox.

Por las intrigas de su hermana Faustina, Teodosia acaba siendo repudiada por el rey Promislao y viviendo como una alimaña en los montes de Hungría. Los lugareños quieren darle muerte y así se lo piden al propio rey que está de caza por allí con Faustina. Ella es ahora su esposa y está a punto de dar a luz. Pero Teodosia se quedará con la niña que su hermana pare en el bosque y hará de madre para Rosaura, una criatura feral que crecerá cándida, feliz y bondadosa.

El animal de Hungría no era uno sino dos. Era animal de condición humana, pero no era hombre sino mujer. De modo que Lope de Vega no solo se situó entre Montaigne y Rousseau en la caracterización del buen salvaje, sino que fue el primero que en la modernidad propuso la hipótesis femenina en la descripción de la condición humana prístina. Y lo hizo con un texto que incluye diálogos deliciosos entre una madre que dejó atrás el mundo civilizado y una hija que nada sabe de él. Unas conversaciones en las que, con ironía y belleza, se trenzan consideraciones sobre el lenguaje, el deseo, el amor y la identidad. Así que Lope debería ocupar un lugar destacado en la historia de la reivindicación feminista aunque solo fuera por haber explorado en este texto una idea que casi convierte al Emilio de Rousseau en un eslabón más en la cadena del relato patriarcal sobre la condición humana. Pero es que, además, Lope se toma a su Rosaura con una seriedad y una delicadeza inauditas. Todo curiosidad y ternura sin ningún atisbo de condescendencia o ironía. Pero lo que resulta increíble es que no se tenga noticia de ninguna representación de El animal de Hungría hasta ahora siendo este un texto que, solo por algunos pasajes del segundo acto, debería formar parte del imaginario humanista y literario de cualquier persona culta. Pero esta obra no fue escrita por el Bardo de Avon sino por un español y quizá por eso los del colectivo Állatok han tenido el honor de ser los primeros de representarla y de saber hacerlo con la calidad y el acierto que su contenido merece. Una calidad que, respetando el texto, sabe aprovechar sus elementos propicios para una comicidad que ha sido del gusto de un público que ha disfrutado y también reído mucho esta noche. Así que hasta la luna llena ha querido asomarse sobre las tapias del Palacio de los Oviedo para iluminar el bosque que Lope imaginó hace cuatro siglos para dar vida a esa buena salvaje que ha tenido que esperar tanto tiempo para ser vista en un escenario. Así que han sido dos jornadas estupendas en este tramo final del festival de Almagro con descubrimientos tan memorables como el de esta obra o la magnífica exposición en la iglesia de San Agustín sobre el trabajo del genial Gerardo Vera. Volveremos.

Caer para levantar

de Antonio Mira de Amescua, Agustín Moreto, Juan de Matos Fragoso y Jerónimo de Cáncer. Versión: Arturo Martínez Vázquez. Dirección: Laura Ferrer.
producción: Scándere.
con Javier Lago, Noelia Linares, Laura Ferrer, Carlos Manrique Sastre, Arturo Martínez Vázquez, Elio Ruiz, Ana Moreno, Nora Hernández, Óscar de la Blanca y Paula Delgado.

24 de julio de 2021. Teatro Municipal de Almagro, 44º Festival de Almagro. 80’ aprox.

Violante no es como su hermana, tan dócil para su padre. Ella no quiere casarse con quien él espera sino que ama a Diego al que una noche cita en su cuarto. Pero quien aparece no es él sino don Gil, el cura encargado de convencer al muchacho de que no la asedie. Así comienza una huída en la que el excura se hace esclavo de Lucifer y Violante termina crucificada.

Este año han sido cuatro las obras partipantes en el off almagreño. Como estuvieron disponibles en Internet tenía claro que con esta solo podía medirse Ahora que nos dejan hablar, una obra estupenda con marcado pedigrí off y que estaba inspirada en El coloquio de los perros de Cervantes (El discreto enamorao y Pr3cioxxa, especialmente esta, me parecieron muy inferiores y hasta impropias de este festival). Caer para levantar es trepidante, irónica, hiperclásica y ultracontemporánea, juguetona e intencionada, propia para un off pero también para una programación convencional. Y verla en el coqueto Teatro Municipal de Almagro multiplica por mil la buena impresión que tuve de ella ante la pantalla. Así que ha sido un lujo disfrutar con el excelente trabajo de los de Scándere, un grupo de intérpretes y músicos que, si no el pago que merecen, sí se llevan de Almagro el reconocimiento del festival. Ojalá que su propuesta se conozca y se programe en muchos teatros. Ellos lo merecen y el público lo agradecerá.

viernes, 23 de julio de 2021

El príncipe constante

de Calderón de la Barca. Versión y dirección: Xavier Albertí.
producción: Compañía Nacional de Teatro Clásico.
con Lluís Homar, Arturo  Querejeta, José Juan Rodríguez, Beatriz Argüello, Rafa Castejón, Egoitz Sánchez, Jorge Varandela, Lara Grube. José Juan Sevilla, Álvaro de Juan, Marina Mulet, Iñigo Álvarez de Lara, José Cobertera, Jonás Alonso, Alfonso Nieves, Jorge Llamas, Isabel Juárez, Irene Celestino.

23 de julio de 2021. Teatro Adolfo Marsillach, 44º Festival de Almagro. 120’ aprox.

El rey de Fez ansía la ciudad de Ceuta y los portugueses las tierras de su reino. En medio de la batalla el fiel Muley, que está enamorado de Fénix, la hija del rey, cae en manos del infante don Fernando que lo deja libre y con quien se sentirá para siempre en deuda. La ocasión de saldarla vendrá cuando el infante quede preso de su rey. Muley está dispuesto a ayudarle pero Fernando se niega a que la ciudad de Ceuta sea el precio por su liberación.

La Compañía Nacional de Teatro Clásico pone en escena por primera vez (¿cómo es posible?) este texto de Calderón del que Goethe dijo maravillas y que si hubiera sido escrito en inglés estaría en ese repertorio shakespeariano que representa una y otra vez en español. El príncipe constante es una maravilla con pasajes extraordinarios de alto calado moral y poético. Y eso es lo que ha entendido Xavier Alberti al dirigirlo con una puesta en escena de máxima contención en la que el suelo es de arena, la pared tiene textura cerámica y apenas unos taburetes son los únicos elementos para una historia en la que  los personajes llevan trajes contemporáneos (y pantalones naranjas los cautivos)  y están acompañados por un cuarteto de cuerda que entra y sale de escena para subrayar, acompañar y también mirar las peripecias de una historia que sería aún más universal si fuera más conocida. Pero un texto soberbio y una dirección que sabe estar a la altura cuentan además con el regalo de un elenco afinadísimo en el que me ha encantado José Juan Rodríguez en el papel de Muley, Arturo Querejeta como el rey de Fez, Beatriz Argüello como Fénix y, por supuesto, el gran Lluis Homar que está inconmensurable en el papel de don Fernando al que ya solo su presencia dota del majestuoso calado moral que requiere un texto superlativo que debíamos saber de memoria por haberlo visto y leído mil veces. Después de aquel monólogo total que le vimos hacer en Barcelona hace casi siete años en Terra Baixa, este papel memorable solo nos confirma que es uno de los grandes de la escena española de todos los tiempos. Así que no podía terminar mejor esta primera jornada de nuestro regreso al festival de Almagro.

El cantar de los cantares

de Fray Luis de León. Versión y dirección: Ignacio García.
producción: Museo Universidad de Navarra.
con Ana Cris, Julián Ortega y Rita Barber.

23 de julio de 2021. Antigua Universidad Renacentista (AUREA), 44º Festival de Almagro. 55’ aprox.

Amores intensos y estivales con la naturaleza como aliada. Un hombre y una mujer se buscan, se desean y se encuentran en un espacio abstracto. Hay imágenes al fondo con referencias tangenciales a los paisajes evocados por los versos que nos legó Fray Luis de León. Y una hermosa voz matiza, enfatiza y contrapuntea la coreografía de los amantes.

No es tarea fácil llevar al escenario los versos de El cantar de los cantares.  Sus hermosas evocaciones pastoriles y su erotismo elusivo parecen más propicios para la escucha musical (como el Cántico espiritual según Amancio Prada) o el recitado poético a dos voces. Sin embargo, convertido en una suerte de performance con videos, manzanas, fotografías y cántaros pendulares, Ignacio García consigue que la atención al verso se haga más intensa y la visión de los amantes resulte pertinente. Hay voluntad de conjugar los cuerpos de Ana Cris y Julían Ortega con la sintonía de sus palabras y  la deliciosa voz de Rita Barber. Así que se pasa en un suspiro esta hora de poesía mística, carnal y bucólica.

sábado, 17 de julio de 2021

Nise, la tragedia de Inés de Castro

de Jerónimo Bermúdez. Dramaturgia y dirección: Ana Zamora
producción: Nao d'Amores.
con José Luis Alcobendas, Marcos Toro, Alba Fresno, José Hernández Pastor, Natalia Huarte, Eduardo Mayo, Alejandro Saá e Isabel Zamora.

17 de julio de 2021. Teatro Jovellanos, Gijón. 75’ aprox.

Inés de Castro antes y después de ser Nise para los portugueses. Antes, viviendo feliz un amor perfecto con el infante don Pedro. Después, cuando los cortesanos convencen al rey Alonso de que les permita asesinarla con el argumento de que así protegen el trono de Portugal. Asistimos a ese amor radical cuyos ecos nos llegan desde el siglo XIV, a la defensa de una mujer que no quería que el rey convirtiera en huérfanos a sus hijos y a la reacción de un viudo que se empeñó en que, después de muerta,  Nise llegara a ser reina.

Un despiste inaudito, que no recuerdo haber tenido en cuarenta años yendo al teatro, nos dejó sin ver esta obra el mes pasado en el Palacio Valdés. Por suerte, la hemos podido ver ahora en el Jovellanos con el regalo añadido de asistir ayer al coloquio con Ana Zamora tras la proyección del documental de María Royo. De la Nao d'Amores habíamos visto hace dos años la Comedia aquilana pero no estábamos, como ahora, en la fila 2 y no conseguimos entender prácticamente nada de lo que se decía. La experiencia de hoy es radicalmente distinta y ha sido muy fácil disfrutar plenamente con el texto de Jerónimo Bermúdez (magníficamente aquilatado por Ana Zamora) y con el trabajo musical, actoral y casi coreográfico de esta familia escénica que tiene su sede en Segovia. La leyenda de Inés/Nise contada por los de la Nao d'Amores tiene un equilibrio perfecto entre la historia de un amor más allá de la muerte, un drama político entre intereses de castellanos y portugueses, y una experiencia estética cautivadora que tiene tanta vecindad con las ceremonias religiosas como con las performances vanguardistas. Tan solo cabe lamentar que la muerte de doña Inés no se produzca más tarde en la obra. Y es que es una verdadera gozada asistir al trabajo superlativo de una Natalia Huarte que tiene una expresividad y una fuerza interpretativa que solo parecen estar al alcance de las más grandes. Creo que será inolvidable haber disfrutado, apenas a tres metros de distancia, de ese monólogo perfecto que termina con un rey rendido ante Inés y con nosotros fascinados por el trabajo de Natalia. Así que, alegrándonos del éxito que están teniendo con esta obra, estaremos pendientes de ver pronto en Avilés (o en Gijón) lo próximo de hagan estos genios de Segovia.

jueves, 8 de julio de 2021

Solo un metro de distancia

Texto y dirección: Antonio C. Guijosa
Producción: Serena Producciones.
con Ana Mayo, Beatriz Grimaldos, Irene Doher y Muriel Sánchez.

8 de julio de 2021. Teatro Auditorio Siero, XXVIII Semana de Teatro de Pola de Siero. 95 aprox.

Una mujer pasea sola por la playa. Allí recibe la llamada de su hermana que le dice que está embarazada. Al saberlo se corta las venas. Teme que a la niña le pueda pasar lo que a ella. Su primer amante fue su padre y eso ha marcado para siempre su vida. Por suerte, las intervenciones providenciales del chico que la encuentra, del enfermero de la ambulancia que le promete que saldrá de esta y al que ella promete que no volverá a hacerlo, y de la médica que la atiende y que luego será su pareja, hacen que aquel episodio de la playa sea solo el comienzo de la superación de lo que aquellos abusos supusieron para esta mujer.

Cuatro actrices compenetradísimas componiendo conjuntamente todos los personajes. La mujer de esta historia se siente siempre  a un metro de distancia de si misma. Como si, más que vivir su vida, la contemplara. Y eso mismo es lo que consiguen que sintamos estas cuatro actrices geniales con esa fragmentación casi cubista de los personajes. Hay algo en esa brillante forma de plantear la historia que me ha recordado la manera en que Miguel del Arco dio forma a Ilusiones, aquella magnífica historia de Ivan Viripaev que él hizo superlativa. De Antonio C. Guijosa conocemos las extraordinaria dirección que hizo de aquel trabajo inolvidable de María Hervás en Iphigenia en Vallecas y entonces ya quedó claro que es un grandísimo director. Pero aquí demuestra ser además un autor capaz de componer un texto que tiene la fuerza y la calidad de un verdadero clásico contemporáneo. Solo un metro de distancia demuestra además que en el buen teatro texto y dirección son elementos entreveradas más que confluyentes. Reconozco que me han interesado menos los pasajes en los que los personajes (la protagonista, la médica y la hermana) quedan más definidos y asumidos por las respectivas actrices. Quizá porque ahí la historia se hace más nítida y menos cubista. Pero me parece un acierto que eso ocurra en la parte central de una obra que en conjunto me parece memorable.

martes, 6 de julio de 2021

QuitamiedoS

autor y director: Iñaki Rikarte.

producción: Kulunka Teatro
con Jesús Barranco y Luis Moreno.

6 de julio de 2021. Teatro Auditorio Siero, XXXVIII Semana de Teatro de Pola de Siero. 80’ aprox.

Un hombre muere al salirse su coche de la carretera. Se ha despistado un momento mirando una hermosa puesta de sol. Mientras su cuerpo se va enfriando su ángel de la guarda ultima la despedida de los dos y la incorporación del hombre a su nueva función. En ese rato los dos hablan de la vida que tuvo y de los motivos de su muerte.

Tras el paréntesis pandémico del año pasado volvemos a la Semana de Teatro de Pola de Siero. Ayer se abrió nada menos que con Curva España, la estupenda obra que nos trajeron los de Chevere al Palacio Valdés en octubre del año pasado. De Kulunka Teatro hemos visto magníficos trabajos con máscaras de gran expresividad y notable aliento poético. Ambas cosas están presentes en esta curiosa fábula a dos voces que juega con la idea del ángel de la guarda ("dulce compañía, no me dejes solo ni de noche ni de día") sacándole el mayor partido a este encuentro en los confines de una vida y una carretera. La puesta en escena es sencilla pero la iluminación y el sonido hacen que nos sintamos realmente en esa curva en que se ha puesto definitivamente el sol para ese hombre. Hay delicadeza, ironía y cierto calado reflexivo en esta obra que no sería igual si no estuviera protagonizada por Jesús Barranco y Luis Moreno. Los dos consiguen darle ese punto justo entre naif y poético para lograr que QuitamiendoS sea un drama tierno en el que el sosiego le gana la partida al miedo.

viernes, 11 de junio de 2021

Sueños y visiones de Rodrigo Rato

de Roberto Martín Maiztegui y Pablo Remón. Dirección: Raquel Alarcón
Producción: Buxman Producciones.
con Juan Ceacero y Javier Lara.

11 de junio de 2021. Centro Niemeyer (auditorio), Avilés. 75 aprox. Ciclo Off-Niemeyer.

Un buen repaso a la vida de Rodrigo Rato. Desde su adolescencia de familia bien asturiana hasta su jubilación política en la cárcel. Lo vemos sincerándose con un taxista, acompañando a Aznar en Baqueira Beret y en la Moncloa, entrando en el Fondo Monetario Internacional y metiendo a su país en un buen lío después de tocar una campana y repartir unas tarjetas negras a cuenta de Bankia. Es el retrato de un político estrella y de unos tiempos en que parecía que el crecimiento (inmobiliario)  debía tender al infinito. 

Es teatro político hecho con mimbres reales. Tanto que, junto a Rato, a quien vemos nítidamente en el escenario es a aquel Aznar bigotudo que soñaba con poner los zapatos sobre una mesa. Además de una familia, un partido y el encuentro con un taxista, lo que se nos muestra es un trozo lamentable de la historia reciente de este país. Pero, aunque Rato y Aznar nunca hubieran existido y lo que vemos fuera solo una ficción, la obra seguiría siendo estupenda por la comicidad de los personajes, por el conjuntadísimo trabajo de Juan Ceacero y Javier Lara y también por el magnífico texto de Roberto Martín Maiztegui y Pablo Remón. Sospecho que en las acotaciones, los cambios de perspectiva y el tono entre cutre y poético de este retrato ratiano se nota especialmente la mano Pablo Remón. Así que, aunque no tenga nada que ver con ella, esta obra formaría un estupendo díptico con la Doña Rosita, anotada que volveremos a ver aquí mañana. De hecho, también se podría haber titulado Don Rodrigo, anotado.

viernes, 21 de mayo de 2021

Principiantes

de Raymond Carver. Adaptación: Juan Cavestany. Dirección: Andrés Lima.
U
na producción de Vania Produccions.
con Javier Gutiérrez, Mónica Regueiro, Daniel Pérez Prada y Vicky Luengo.

21 de mayo de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 90’ aprox.

Dos parejas se reúnen en casa de una de ellas al atardecer. Beben mucha ginebra y charlan desenfadadamente. Sobre todo del amor. Una de ellas parece más principiante que la otra, pero ninguno de los cuatro quedará incólume cuando llegue la noche.

Juan Cavestany hace casi lo contrario de lo que hizo Gordon Lish con aquellos cuentos de Carver que en la primera edición dejó jibarizados y tituló De qué hablamos cuando hablamos de amor. Luego se publicaron en la versión completa de la que toma título esta obra en la que Cavestany no es solo fiel al contenido de ese magnífico cuento, en el que encuentro ciertas resonancias del Banquete de Platón, sino que le saca el mayor partido trufándolo de otras pequeñas historias (en eso Principiantes compone un  díptico estupendo con El hombre almohada que se estrenó aquí la pasada semana) como Tanta agua tan cerca de casa, del mismo libro o Catedral, otro cuento magnífico de Carver al que Claudia Piñeiro rinde homenaje en su último libro. Pero el gran mérito de la versión de Juan Cavestany  se une al excelente trabajo de Andrés Lima que ha entendido muy bien la importancia que la luz tiene en el texto y en la atmósfera de esa tarde y que casi detiene la obra para generar la mayor concentración poética en el maravilloso pasaje de la nieve. Por lo demás, aunque sigo pensando que amplificar el teatro es demediar el valor del trabajo actoral, Javier Gutiérrez está soberbio en esta obra y no se quedan atrás Mónica Regueiro, Daniel Pérez Prada y Vicky Luengo. A los cuatro da tanto gusto verlos cuando hablan como cuando escuchan o esperan, lo que da la medida de un trabajo de dirección e interpretación realmente sobresaliente. Así que Juan Cavestany y Andrés Lima han descubierto una mina: la del Carver escénico. Y ahí hay mucho cuento que contar.

viernes, 14 de mayo de 2021

El hombre almohada

de Martin MacDonagh. Versión y dirección: David Serrano.
U
na producción de Producciones Teatrales Contemporáneas.
con Belén Cuesta, Ricardo Gómez, Juan Codina y Manuela Paso.

14 de mayo de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 150’ aprox (con descanso). Estreno absoluto.

K
aturian no sabe por qué la han detenido. Dos policías, un hombre y una mujer, la interrogan con la perspectiva de que acabarán pegándole un tiro. Ella escribe cuentos y en muchos de ellos aparecen niños a los que les suceden cosas terribles. Como las que le pasaron a su hermano que ahora está en otra sala siendo quizá torturado por el policía más agresivo. Al parecer ha habido infanticidios cometidos de la misma forma que Katurian describe en sus cuentos. Y su hermano está implicado.

El cuento de los cuentos. Una historia sobre la escritura, la culpa y la redención. Hay niños que protagonizan historias terribles. Todas simplísimas y hondísimas. Como si fueran haikus poéticos cargados de dramatismo. El hombre almohada es el título de la obra y de uno de ellos. Seguramente el metacuento, el que explica, resume y orienta el sentido de los demás. Y quizá también el que expresa la desazón existencial que ha podido llevar a Martin MacDonagh a escribir una historia como esta, a David Serrano a ponerla en escena para que nosotros la contemplemos con tanta emoción en estas dos horas y media de teatro superlativo. Un texto que en nuestra cabeza se convierte en una grandiosa novela trufada de microrrelatos de alto calado y máxima simplicidad. Una puesta en escena brillantísima y de gran sencillez en ese espacio oscuro y opresivo al que la abertura en el techo y el plástico en el suelo hacen temer cosas terribles. Y unas interpretaciones ajustadísimas y rotundas a cargo de cuatro intérpretes que no parecen estar en la noche del estreno sino en la emocionante última función de una obra que hubiera tenido un largo recorrido y muchísimo éxito (el que seguramente tendrá). Por si todo esto fuera poco, se nos regalan momentos visualmente maravillosos con máscaras y figuras que, al comienzo de la segunda parte, hacen que uno sienta el deseo de levantarse de la butaca, parar la obra y aplaudir desaforadamente. El hombre almohada es alta literatura escénica. Nada que deba sorprendernos tratándose de Martin MacDonagh, el director de la magnífica Tres anuncios en las afueras (protagonizada por Frances McDormand, ahora más que consagrada con Nomadland) y de quien vi hace ocho años, en los añorados cines Marta, Siete psicópatas, otra película singularísima también con varias capas y no poca truculencia. Estoy seguro de que la versión de David Serrano de El hombre almohada hace aún más perturbadora la propuesta de MacDonagh con decisiones tan acertadas como limitar la trama a cuatro personajes y encargarla a intérpretes tan adecuados como Belén Cuesta, Ricardo Gómez, Juan Codina y Manuela Paso que hacen aquí unos trabajos que darán mucho que hablar. Así que ha sido otra noche de grandísimo teatro en el Palacio Valdés.

miércoles, 5 de mayo de 2021

Abre el ojo

de Francisco Rojas Zorrilla. Dirección: Francisco Pardo.
A66 Producciones.
con
César Alonso, Asier Colado, Ici Díaz,  Mayra Fernández, Hugo Manso, Isabel Marcos, Virginia Rey y Gerardo Vergara.

5 de mayo de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 100’ aprox. Ciclo "Hecho en Asturias".

Líos, celos y engaños entre tres hombres y tres mujeres. Y también un criado y una criada.

Enredos trepidantes del barroco. El texto de esta farsa es de Francisco Rojas Zorrilla pero Francisco Pardo se encarga de convertirlo en un mecanismo de relojería en el que los ocho intérpretes encajan con una precisión impresionante. Todo está lleno de excesos gestuales para hacer muy atractiva una historia de contenido previsible e interés relativo. Sin embargo, una puesta en escena muy bien planteada que aprovechan el buen hacer de un elenco entregadísimo y perfectamente conjuntado hacen de la obra una propuesta ambiciosa que encajaría estupendamente en el festival de Almagro. Una prueba más del buen nivel que tienen algunas propuestas teatrales hechas en Asturias.

viernes, 30 de abril de 2021

Dribbling

Texto y dirección: Ignasi Vidal.
Produce: Octubre.
con
Nacho Fresneda y Álvaro Rico.

30 de abril de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 70’ aprox.

Un famoso futbolista y su agente están negociando un traspaso a un nuevo equipo. Pero la cosa se complica cuando una joven le acusa de haberla violado y está dispuesta a llevarlo a juicio.

Como autor o director (o ambas cosas) Ignasi Vidal nos ha traído a Avilés varias obras magníficas (Dignidad, El plan, El cíclope y otras rarezas del amor, El hambre). Dribbling iba a estrenarse el año pasado en el Palacio Valdés pero la pandemia lo impidió. Por suerte, llega ahora componiendo casi un díptico temático con la obra que vimos la semana pasada sobre Yago Lamela en el Niemeyer. Aquí el foco es el fútbol de alto nivel y sus manejos mafiosos en una historia con cierta intriga y no poca testosterona. Álvaro Rico interpreta muy bien a ese futbolista joven que ahora vive las consecuencias de sus excesos. Por su parte, Nacho Fresneda clava tan bien a ese especimen maduro de los acosistemas futboleros al que no me extrañaría que cualquier Florentino quisiera fichar ya mismo. Los dos están magníficamente compenetrados en esta obra que pone el acento en los destrozos que el fútbol provoca en las masculinidades inmaduras y potencialmente depredadoras. Es lo que tiene el opio del pueblo, que es malo hasta para quienes trafican con él.

Programa de mano 

Dossier

sábado, 24 de abril de 2021

8,56. Inspirada en un salto de Yago Lamela

Autoría y dirección: Julio Béjar.
producción: Espacio Guindalera.
con Federico Ortiz, Javier Lago, Silvia Morell, Carlos Cepa y Joseph Ewonde Jr.

24 de abril de 2021. Centro Niemeyer (auditorio), Avilés. 65 aprox.

La hazaña y el declive de Yago Lamela, el atleta avilesino que saltó más lejos que nadie  pero al que su tendón de Aquiles truncó algo más que su carrera deportiva. Vemos los diálogos con su entrenador, las apariciones mediáticas, algunos de sus sueños y también el declive. Todo en aquel tiempo en que Madrid fracasaba en sus empeños olímpicos.

El atletismo es, quizá, el más agónico de los deportes. Un ejemplo de ello es la ascensión y el derrumbe de aquel Ícaro español llamado Yago Lamela. La construcción tentativa de una historia épica y trágica es seguramente lo mejor de una obra que combina acertadamente el trabajo actoral con proyecciones en el escenario. Pero su intención crítica quizá no acierte en el objetivo de su denuncia. El atletismo no es seguramente uno de los deportes más cuestionables.

sábado, 17 de abril de 2021

Querella de Lope y las mujeres

de Yolanda Pallín. Dirección Ernesto Arias
Producción: Calema Producciones.
con Carolina Calema.

17 de abril de 2021. Centro Niemeyer (auditorio), Avilés. 70 aprox. Ciclo Off-Niemeyer.

Carolina Calema (y Yolanda Pallín) ajusta cuentas con Lope. Desde el escenario, ante nosotros e imaginando (como corresponde en el teatro) que Lope estuviera esta tarde aquí. Así va repasando algunos de sus muchísimos personajes femeninos. Recordándole sus cuitas y reconociendo lo bien que Lope las quiere y las entiende. Pero reprochándole también esos finales dóciles y felices tras haberlas mostrado fuertes e independientes. Bastante más que las mujeres de las obras del famoso inglés.

El ajuste de cuentas es lúcido y delicioso. Un repaso vertiginoso a la obra de Lope que bien podría tener su correlato académico en una hermenéutica con forma de tesis desde la perspectiva de género. Pero como en español los actores son intérpretes y los ensayos son la base de su trabajo, no es extraño que en poco más de una hora una actriz nos ofrezca toda una lección de buen teatro en el que dialogan dos épocas, un alegato feminista matizado y contundente y una reivindicación de nuestra dramaturgia a través de ese Lope que, a pesar de los atinados reproches que hoy recibe, fue capaz de llevar a las tablas personajes femeninos en los que solo le (y les) faltaba algo más de atrevimiento para rematar las faenas. Así que estoy seguro de que Lope habría disfrutado lo indecible con Carolina (y con Yolanda) si pudiera estar hoy en el Niemeyer. Tanto o más que lo que hemos disfrutado nosotros con este magnífico monólogo que es a la vez reproche, homenaje y reivindicación. Así que bien por él y muy bien por ellas.

viernes, 16 de abril de 2021

Birdie

Creación: Àlex Serrano, Pau Palacios y Ferran Dordal
producción: Agrupación Señor Serrano.
con Àlex Serrano, Pau Palacios y David Muñiz

16 de abril de 2021. Teatro Jovellanos, Gijón. 65’ aprox.

Vencejos, una valla, Hitchock, Melilla, migraciones, un campo de golf, un fotógrafo, un periódico, cambio climático, animales en estampida, pájaros, miedos y diásporas. Todo ello ante nosotros con las miniaturas y las cámaras de los de Señor Serrano. 

Hace tres años vimos en la cuarta edición de SACO Brickman, Brando, Booble, Boom, otro trabajo de la Agrupación Señor Serrano, y el año anterior habíamos visto también en SACO aquella joya inclasificable de Cristina Blanco llamada El agitador vortex. Las dos obras comparten con  Birdie ese género mestizo e inclasificable, con voluntad de denuncia, tono metafórico, referencias cinéfilas y gran maestría en la ejecución de performances escénicofilmadas. En Birdie hay dos mil miniaturas de humanos y animales en plena diáspora. También hay vencejos que los miran desde un cielo sin vallas como contrapunto metáforico de todas las migraciones. Los vencejos tienen un parentesco muy lejano con aquellos cuervos de Hichtcok que simbolizaban todos los miedos hacia lo que viene de fuera. Más o menos de eso trata este trabajo tan espectacular e intencionado que nos ofrecen los de Señor Serrano.

miércoles, 14 de abril de 2021

Aullido

de Allen Ginsberg. Dirección: Cris Puertas.
Producción: Tetro A las Puertas.
con
Cris Puertas y Jacobo de Miguel.

14 de abril de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 55’ aprox. Ciclo "Hecho en Asturias". Estreno absoluto.

El poema épico de Ginsberg convertido en monólogo con acompañamiento musical. Sus palabras herméticas y desgarradas interpretadas sin afectación ni comedimiento. En el escenario solo una actriz y un pianista bien compenetrados. No es una performance pero tampoco un recital poético.

La propuesta no es fácil. De hecho, el texto es bastante más que elusivo. Sin embargo, el impecable trabajo de Cris Puertas hace que la aspera letanía beat de Allen Ginsberg resulte cautivadora. Y no solo por la manera en que Cris Puertas modula el ritmo de este difícil monólogo poético, sino por la perfecta armonía que consigue con el piano y la voz resonante de Jacobo de Miguel. El abundante público de esta tarde de estreno ha aplaudido con fuerza al final de la obra. Supongo que más por Cris Puertas y Jacobo de Miguel que por Allen Ginsberg. Lo cierto es que ha sido una propuesta muy atrevida pero muy bien resuelta.

viernes, 26 de marzo de 2021

La batalla de los ausentes

de Eusebio Calonge. Dirección: Paco de la Zaranda.
Producción: La Zaranda.
con
Gaspar Campuzano, Enrique Bustos y Francisco Sánchez.

26 de marzo de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 90’ aprox. Estreno absoluto.

Tres excombatientes muy veteranos se reúnen en el escenario de una batalla olvidada para rendir homenaje a los ausentes. Pero no lo son solo los que allí murieron, también los que ahora deberían recordarlos. Así que el olvido es una segunda derrota para estos tres personajes a la deriva que sueñan, imaginan y representan un asalto al poder que pondrá muchas cosas en su sitio.

Beckett y Valle Inclán. Pero también Gila y Faemino y Cansado. De todos estos genios uno encuentra resonancias en el trabajo que hoy estrenan en el Palacio Valdés los de La Zaranda. Con inspiraciones así se puede hacer gran teatro de arquetipos o caer en arquetópicos. Y mientras contemplo la obra me debato entre lo uno y lo otro. El texto de Eusebio Calonge tiene pasajes muy inspirados y está hecho con una estructura elusiva de lo más conveniente, pero también tiene momentos (quizá los menos) en los que propicia la risa obvia y no recela de los lugares comunes. El trabajo de los tres actores está conjuntadísimo y la puesta en escena resulta muy sugerente, demostrando lo mucho que se puede hacer con muy poco si se sabe entender que el escenario debe evocar lugares en la mente del espectador sin necesidad de mostrarlos. En todo caso, me queda la duda de cómo se recibiría esta propuesta sin ese lenguaje de hombres maduros gaditanísimos y sin la sintonía hilarante que esa forma de hablar despierta en el público. Como recurso tiene demasiada vecindad con el resorte, así que no consigo imaginar qué efectos tendría este mismo texto con personajes vascos, catalanes o castellanos. Pero lo que más me ha sorprendido (y molestado) es esa la situación en que se ha dejado a un público que, tras el final de una obra con cierre manifiestamente mejorable, insistía en aplaudir con entusiasmo pero sin que nadie saliera a saludar. Si es marca vanguardista de la casa me parece impertinente en una obra como esta. Y si ese mero desplante por motivos ignotos me parece aún más lamentable en esta época pandémica en que la comunión y la emoción entre el escenario y el público suele ser muy intensa y aún lo sería más en la víspera del día mundial del teatro y en una noche en la que uno no puede dejar de recordar que se cumplen diez años de aquella otra maravillosa en que muy cerca de aquí estábamos estrenando el Centro Niemeyer.

miércoles, 10 de marzo de 2021

La senda que deja el aire

de Cristina Pérez. Dirección: Jorge Moreno y Cristina Pérez.
Producción: El desván de los deseos.
con
Verónica Gutiérrez y Cristina Pérez.

10 de marzo de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 75’ aprox. Ciclo "Hecho en Asturias". Estreno absoluto.

Jane Eyre sueña con Bertha Mason. La protagonista de la novela de Charlotte Brönte dialoga con la de Ancho mar de los Sargazos, la precuela que escribió Jean Rhys. La locura de una y los sufrimientos de la otra hacen que las dos mujeres tengan en común su fortaleza y también su fragilidad. Y su amor por el mismo hombre.

No hay reproches que hacer al texto de Cristina Pérez ni a la sobria pero oportuna dirección con Jorge Moreno. También está bien conjuntado el encuentro onírico de su personaje con el de Verónica Gutiérrez. Sin embargo, esta evocación espectral de aquellas historias románticas parece presuponer que el espectador las tiene bien presentes. Y cuando no es así el buen hacer de las actrices no consigue que uno se reponga a la parsimonia de lo que se ve en el escenario y a su tristeza congelada. De hecho, ni siquiera se sale con ganas de leer los originales de ambas historias. Y es una lástima porque hay contención afinada en el trabajo de las actrices y elegancia en la propuesta escénica.

sábado, 6 de marzo de 2021

Todo está allí

de Victoria Álvarez Museti. Versión libre de ‘Las tres hermanas’ de Anton Chéjov. Dramaturgia y dirección: Sergio Gayol.
Producción: Teatro del Cuervo.
con
Lidia Méndez, Ángela Tomé, Alejandro Hidalgo, Sergio Gayol y Paula del Estal.

6 de marzo de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 90’ aprox. Ciclo "Hecho en Asturias". Estreno absoluto.

El padre de Irene, Olga y Andrés era un exiliado español en Argentina. Después de su muerte los tres han seguido viviendo en la casa familiar. Sin embargo,  Irene siempre ha querido volver a España. Andrés se casó con Natalia y al nacer su primer hijo dejó la música para trabajar en una oficina.  Por su parte Olga siempre ha estado enamorada de Alejandro, un médico maduro que corteja a Irene. Y así la vida se les va pasando a los tres.

Tras estrenar también aquí su magnífica Bojiganga, los del Teatro del Cuervo vuelven para el estreno de esta nueva obra con la que regresamos al Teatro Valdés tras varias semanas de cierre pandémico. Las tres hermanas son aquí dos y no están asediadas por aquellos militares que se hacían tan presentes en la estupenda versión del clásico de Chéjov que también estrenó aquí hace un par de años Raúl Tejón. La idea de situar la historia en el exilio republicano en Argentina me parecía muy pertinente porque podría dar mucho juego para reflexiones tan chejovianas como las relativas el extrañamiento y la nostalgia del futuro. Sin embargo, los pasajes más filosóficos del texto son obviados en esta versión de Victoria Álvarez Museti que no saca mucho partido a la percepción del tiempo enajenado que caracteriza a las vidas de los exiliados. Su versión se centra principalmente en los vínculos familiares y en la desazón de los amores asimétricos. En todo caso, el texto me parece muy equilibrado y la excelente dirección de Sergio Gayol y el buen trabajo de los cinco intérpretes hacen que me olvide pronto del Chejov esperado y disfrute con esta propuesta intimista que mantiene lo esencial de la desazón que provoca ver pasar el tiempo y entender que la vida pasa sin que se llegue a saber qué le pasa a la vida.

viernes, 5 de marzo de 2021

Eva contra Eva

adaptación y dramaturgia: Pau Miró. Dirección: Silvia Munt.
una producción de Bitò.
con Ana Belén, Mel Salvatierra, Javier Albalá, Manuel Morón y Ana Goya .

5 de marzo de 2021. Centro Niemeyer (auditorio), Avilés. 85 aprox.

Tras la última función Eva recibe la visita de otra Eva, una joven que también quiere ser una gran actriz. Y lo llegará a ser a su costa porque la siguiente obra ya no será un monólogo y Eva tendrá que compartir escenario con Eva. Pero la actriz madura se resistirá a perder protagonismo.
 
Los referentes son Joseph L. Mankiewicz y Bette Davis. Sobre todo ella, porque aquí  la que importa es Eva (y Ana Belén). Hay voluntad de mostrar tensiones femeninas intergeneracionales pero es un tema tan caduco que hasta la propia Eva madura lo critica cuando baja del escenario y huye de la sala. Eva contra Eva pretende ser teatro dentro del teatro aunque con más atención a la accesibilidad del resultado que a su calado metateatral (en esto se queda lejos de obras tan mayúsculas como El crítico de Juan Mayorga o Ensayo de Pascal Rambert). Así que es fácil aceptar la propuesta y llevar al límite la reflexión sobre la relación entre las actrices y sus personajes pensando que hasta la propia María del Pilar Cuesta Acosta quizá haya tenido también conflictos generacionales con Ana Belén.