sábado, 16 de octubre de 2021

El viento es salvaje

Texto y dirección: Ana López Segovia.
U
na producción de Las Niñas de Cádiz.
con Alejandra López, Teresa Quintero, Rocío Segovia, Ana López Segovia .

16 de octubre de 2021. Centro Cultural Valey, Piedras Blancas. 75’ aprox.

Dos amigas que son como hermanas. La Vero y Mariola. Pero también Fedra y Medea. Una tiene toda la suerte que a la otra le falta. Pero la que nació con estrella le pide cuentas a ese dios que creó a la otra estrellada. Y el buen dios (o el dios juguetón) le hace caso a la Vero cambiando las tornas en su propia casa. Así que el acogimiento fraterno a Mariola provocará que la Vero se quede sin marido y sin hijo porque los dos quedarán abducidos por quien antes era tan desafortunada. Así que a Medea no le quedará más remedio que matar a lo que más quiere su marido.

Como un levante gaditano Las Niñas de Cádiz han conseguido esta noche levantar al público del Valey. Primero levantaron el ánimo con risas reiteradas durante la hora y cuarto que dura un espectáculo que se toma en serio las chirigotas y le toma el pelo a los clásicos. Y al final consiguieron que los cuerpos también se levantaran porque nadie quería aplaudir viéndole la espalda al de delante. El viento es salvaje es un buen título para el trabajo de estas cuatro actrices que también son salvajes. Lo son en la radicalidad de su apuesta rimada y desternillante, velocísima y lúcida, que está hecha con mimbres meridionales y retales de clásicos. Que lo primero que se oiga en esta obra sea el canto de un canario y que el paterfamilias sea tan devoto de ellos que, en una escena impagable, la Vero acabe haciéndoles lo que Medea hizo con sus hijos, ya me pone a favor de una propuesta gamberra y gaditanísima en la que las mismas actrices me hacen ver a Fedra, a Medea, a una prima peliculera, a un adolescente apantallado y a un marido berraco. Así que ha sido una noche de teatro intenso, femenino, plural, hilarante y delicioso a cargo de estas actrices superlativas que seguro que tras la función se lo habrán pasado muy bien tomándose unas sidras. Nosotros esperamos que vuelvan pronto, como esperamos siempre con alegría el regreso de nuestros amigos del sur.

viernes, 15 de octubre de 2021

Tu mano en la mía

de Carol Rocamora a partir de las cartas de Antón Chéjov y Olga Knipper. Dirección Santiago Sánchez.
Producción: L’OM-Imprebís.
con Rebeca Valls y José Manuel Casany.

15 de octubre de 2021. Centro Niemeyer (auditorio), Avilés. 80 aprox. Estreno absoluto.

Los seis años de relación entre Olga Knipper y Antón Chéjov en más de cuatrocientas cartas que Carol Rocamora ha convertido en diálogos posibles entre dos seres a los que unió el teatro. Primero los vemos como actriz apasionada y autor prestigioso que se conocen en unos ensayos. Luego las cartas enamoradas entre Moscú y Yalta se suceden antes y después de su matrimonio secreto. Es una correspondencia intensa en la que hay complicidad, ternura, pasión y también dolor. Los dos seguirán escribiéndolas hasta el final. Y ella también después.

Un estreno magnífico. Por el impecable texto de Carlos Rocamora, por la sobria dirección de Santiago Sánchez y por las estupenda complicidad entre Rebeca Valls y José Manuel Casany. Lo que vemos está justo a medio camino entre el intercambio epistolar y el diálogo. Sabemos que entre Yalta y Moscú hay casi dos mil kilómetros, pero la forma en que Carol Rocamora ha destilado las cartas y Santiago Sánchez las ha puesto en escena hacen que entre los corazones de Chéjov y su amada no haya más distancia de la que hay en el escenario entre Rebeca Valls y José Manuel Casany, dos intérpretes que esta noche han estado fantásticos. Tu mano en la mía es una hermosísima historia de amor, de dolor y de gloria. Una evocación deliciosa sobre la trama que une los últimos años de la vida del autor de La gaviota, Tres hermanas y El jardín de los cerezos con la gestación de esas historias. En el tramo final de la obra me acordé de Tres rosas amarillas, el magnífico cuento de Carver cuya lectura es un buen complemento de esta obra. Después del Pedro Páramo que vimos hace dos semanas en el Palacio Valdés y de este estreno de hoy en el Niemeyer no empieza nada mal la temporada teatral en este otoño que ya casi parece postpandémico.

Programa de mano

jueves, 7 de octubre de 2021

Tan noble reina como eres

Escrita y dirigida por Jorge Moreno.
U
na producción de Luz de Gas.
con Mayra Fernández y Manu Lobo.

7 de octubre de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 65’ aprox. Ciclo "Hecho en Asturias". Estreno absoluto.

El posible encuentro en Tordesillas entre la reina Juana y Juan de Padilla. Ocurrió hace quinientos años y quizá pudo tener el triste dramatismo del fracaso de un comunero que buscaba en la reina el baluarte para preservar la dignidad de Castilla. Finalmente solo encontró a una mujer enamorada que vivía confinada hasta el enajenamiento.

Sobriedad y contención. Esa parece ser la divisa de Jorge Moreno en su interpretación de aquel posible encuentro. Mayra Fernández y Manu Lobo están muy bien no solo cuando dicen sus textos sino cuando escuchan los del otro. Tan noble reina como eres es una obra que avanza sin apenas acción porque de lo que se trata es de hacer de la evolución de los gestos algo no menos importante que el intercambio de las palabras. Bien iluminada con unos claroscuros sobrios y elegantes, los personajes se nos presentan con ademanes cercanos al hieratismo y con movimientos tan sosegados que casi no se perciben. Y eso da la mayor relevancia a los rostros en la escucha y a los ojos que revelan lo mucho que ella no entiende y lo poco que él consigue. Hay tristeza y lentitud en una obra que seguramente resultará tediosa para muchos públicos. Pero es precisamente la elegancia minimalista de una evocación contenidísima lo que ha pretendido y conseguido Jorge Moreno en un trabajo muy atinado en la escritura y en la dirección. 

Programa de mano

sábado, 2 de octubre de 2021

Pedro Páramo

Autor: Juan Rulfo. Dramaturgia: Pau Miró. Dirección: Mario Gas.
U
na producción de Teatro Romea, Teatro Español y Grec 2021.
con Vicky Peña y Pablo Derqui.

2 de octubre de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 100’ aprox.

Tras la muerte de la madre, el hijo cumple la promesa que le hizo de buscar al padre. El hijo es Juan Preciado y vuelve a Comala para encontrar a Pedro Páramo. El lugar está vacío pero sigue habitado por los espectros. Ellos le darán noticia de quién fue su padre y de lo que hizo en aquel pueblo.
 
No podíamos estrenar mejor el abono del otoño (en fila 9 butacas 9 y 11) que con esta monumental historia que parecía imposible que pudiera ser llevada a un escenario. Pero durante algo más de hora y media Mario Gas consigue que el nuestro esté habitado por los fantasmas de tantas gentes como han sido capaces de encarnar (nunca mejor dicho) dos intérpretes tan impresionantes como Vicky Peña y Pablo Derqui. A ella ya hacía tiempo que no la veíamos en Avilés (en diciembre de 2013 nos trajo aquel trabajo sublime que fue El diccionario y en agosto de 2014 estrenó aquí con Mario Gas El largo viaje del día hacia la noche). De él es imborrable el recuerdo de aquella noche de  julio de 2017 en Mérida en la que le vimos hacer del Calígula de Albert Camus. Mario Gas consigue en este Pedro Páramo que el escenario se convierta en Comala haciendo que no quepa imaginar mejor recreación de ese espacio habitado por los muertos que marcó la historia de la literatura en esta lengua desde el país que ha hecho tan familiar la relación con ellos. La definición del espacio escénico, el movimiento de esas estructuras tan espectrales y tan eficaces, una música y una iluminación impecables y unas imágenes proyectadas en el fondo que llevan la marca maestra del gran Mario Gas hacen que podamos disfrutar al máximo con las poderosas interpretaciones entreveradas de Vicky Peña y Pablo Derqui. Disfrutar escuchando sus voces impecablemente moduladas para cada uno de los muchos personajes y viéndolos moverse con naturalidad espectral por ese espacio escénico radicalmente comalteco. De modo que salimos del teatro con ganas de volver a leer la compleja novela de Juan Rulfo y estoy seguro de que, tras hacerlo, tendríamos muchas ganas de volver a este Comala escénico. A veces uno lamenta que solo podamos tener una función.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

Whitechapel

Una obra de Saúl Fernández. Dirección: Sonia Vázquez y Jorge Moreno.

Producción: Factoría Cultural de Avilés.
con Ana Blanco y Jorge Moreno.

8 de septiembre de 2021. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 75’ aprox. Estreno absoluto.

Una pareja confinada en un piso del barrio londinense en que actuaba Jack el Destripador. Fuera la policía está buscando terroristas. Dentro un hombre y una mujer hablan sobre su relación comentando cuentos de terror.

La vida es un cuento. Se dice más de una vez en esta obra con solo dos personajes vestidos de gris (un hombre y una mujer) y dos paralelepípedos pintados de rojo (uno vertical y otro horizontal). Una luz blanca que a veces entra por la izquierda y algunas voces grabadas son las únicas alteraciones en este espacio vacío y oscuro en el que los dos personajes intercambian soliloquios. Solo cuando rememoran sus encuentros iniciales en el pub hay cierta poética retrospectiva que permite pensar que la vida podría llegar a ser un cuento feliz. El resto parece un destilado extremo inspirado en propuestas confinadas como Los cuentos de la peste de Vargas Llosa o En la cama de Matías Bice. Pero no es en Florencia ni en Santiago de Chile donde se desarrolla esta historia sino en un Londres evocado como agujero negro existencial que tiene cierta resonancia con las recientes experiencias pandémicas. La aspereza y contención extrema de la propuesta escénica hacen que la obra parezca más propia para las intimidades de un off más bien serio que para una platea convencional. Hoy buena parte del público estaba formado por los jóvenes que participan esta semana en la III Escuela de verano de la Academia de las Artes Escénicas de España. De hecho, el estreno ha buscado precisamente esta fecha festiva en medio de esta estupensa semana de formación teatral que estamos teniendo en el Palacio Valdés.

miércoles, 25 de agosto de 2021

Retablillo de Don Cristobal

de Federico García Lorca. Dramaturgia y dirección: Ana Zamora.

Una producción de Nao d'Amores con la colaboración de Titirimundi.
con Eduardo Mayo, Irene Serrano e Isabel Zamora.

25 de agosto de 2021. Teatro Fernando Arrabal. 24 Feria de Teatro de Castilla y León, Ciudad Rodrigo. 60’ aprox.

Don Cristobal, Doña Rosita y también su madre. El enfermo, Currito, el director y también Lorca. Hay títeres de cachiporra y tres magníficos intérpretes que además de darles vida la comparten con ellos.

Venimos por primera vez (¡ya era hora!) a la Feria de Teatro de Ciudad Rodrigo para ver en el bonito Teatro Fernando Arrabal esta nueva joya de Nao D'Amores que dejaría maravillado al propio Federico. La organización de los textos que ha hecho Ana Zamora es impecable y hace que disfrutemos lo indecible con esta maravilla que parece un juguetón homenaje a las artes escénicas primigenias, un divertimento que Lorca ofrece a sus amigos tras una función de fuste en Buenos Aires o también un eslabón imprescindible en esa serie de poemas escénicos suyos con fugas metateatrales que tienen quizá en El público y Comedia sin titulo los textos más fascinantes. Nao D'Amores  se revela radicalmente lorquiana y titiritera en esta maravilla que es un prodigio musical e interpretativo. Entre el gran éxito que ha tenido Nise, la tragedia de Inés de Castro y la Numancia de Cervantes que están preparando para el otoño, este Retablillo lorquiano podría parecer un juguete escénico de menor envergadura. Sin embargo, es un acierto pleno de la compañía segoviana que hará las delicias de cualquier público si la obra tiene el recorrido que merece. Ojalá que sea así.

domingo, 15 de agosto de 2021

La comedia de la cestita (Cistellaria)

de Plauto. Dirección: Pepe Quero.

Una coproducción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y GNP Producciones.
con Mariola Fuentes, Alex O’Dogherty, María Esteve, Jimmy Barnatán, Itziar Castro, Falín Galán, Rosa Merás, Juanfra Juárez.

15 de agosto de 2021. Ruinas de Cáparra. 67º Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Cáparra. 90’ aprox.

Don Plauto ha llegado a Mérida para inaugurar el teatro romano representando su Cistellaria. Así que los enredos de la comedia original se funden con los líos extemporáneos entre el elenco y el director.

Todo lo contrario a la obra de ayer. La Cistellaria de Pepe Quero es una comedia gruesa con humor de resortes para públicos dispuestos a colaborar. La puesta en escena es plana, sin apenas variaciones en un espacio simplón que añade poco a las bufonadas continuas de unos personajes entregados a la sal gruesa y al discurso tontorrón. Soy consciente de que últimamente esto tiene cierta presencia en la programación del festival, pero creo que obras como esta contrastan vivamente con propuestas como las que hemos visto aquí en las tres noches anteriores. Qué se le va a hacer. A cambio de este cierre mejorable a la cuarta edición de la extensión en Cáparra, la Luna estrenaba cuarto creciente y estaba preciosa cuanto volvíamos al pueblo.

sábado, 14 de agosto de 2021

Anfitrión

de Molière. Dirección: Juan Carlos Rubio.

Una producción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y Mixtolobo.
con Pepón Nieto, Toni Acosta, Fele Martínez, José Troncoso, Daniel Muriel, María Ordóñez.

14 de agosto de 2021. Ruinas de Cáparra. 67º Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Cáparra. 100’ aprox.

Jupiter y Mercurio conocen los placeres humanos haciéndose pasar por Anfitrión y Sosia ante las esposas de estos. 

Hace cuatro años empezaba esta extensión en Cáparra del festival de Mérida y la primera comedia que se representó ante este arco fue Los Pelópidas, la magnífica obra de Jorge Llopis. La cito porque fue una prueba contundente de que una comedia puede ser inteligente, trepidante y no echar mano de resortes. Y este Anfitrión es otro magnífico ejemplo de ello. Ante una caravana de circo la historia de Molière, inspirada en la de Plauto, se hace torrencialmente divertida con ese ritmo veloz en la palabra y el gesto que está pensado no para provocar carcajadas viscerales sino sonrisas inteligentes. La entrega de los seis intérpretes es total y también es perfecto el afinamiento de sus prodigiosas interacciones casi circenses. Así que la tercera obra que vemos esta semana en Cáparra es una delicia que me reconcilia con la comedia, ese género difícil en el que lo fácil es caer en la tentación de contentar al público de risa floja.      

viernes, 13 de agosto de 2021

Cayo César

de Agustín Muñoz Sanz. Dirección Jesús Manchón.

Una coproducción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y Atakama
Creatividad Cultural.

con Juan Carlos Tirado, Miguel Ángel Latorre, Javier Herrera, Fernando Ramos,
Beatriz Solís, Rocío Montero, Manuel Menárguez, Raquel Bejarano.

13 de agosto de 2021. Ruinas de Cáparra. 67º Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Cáparra. 100’ aprox.

Desmanes y arbitrariedades protagonizados por aquel emperador que no soportaba que le llamaran Calígula. Lo vemos convirtiendo en peleles a los senadores, sublimando las virtudes de su caballo y ansiando el poder de los dioses. Pero también lo vemos atormentado por sus recuerdos y sus miedos.

Tras el Calígula de Albert Camus que dirigió hace cuatro años Mario Gas en Mérida parecía imposible montar otra obra sobre Cayo César que sobreviviera a la comparación. Sin embargo, el buen texto de Agustín Muñoz Sanz y la acertada dirección de Jesús Manchón han  hecho que uno se olvide de comparar las dos obras y disfrute con una propuesta muy bien concebida con un carácter casi coreográfico y con soluciones muy elegantes a los episodios más sádicos (por ejemplo, esa danza tan oportuna para cada muerte). Por lo demás, Juan Carlos Tirado consigue lo que parecía imposible: lograr que su Calígula se haga tan memorable como el que interpretó Pablo Derqui en la obra de Mario Gas. Su forma de entender al personaje y el brío con que lo va haciendo más magnético conforme avanza la obra se ven reforzados por la compañía de un elenco que sabe muy bien lo que hace y lo hace con convicción. Así que ha sido una buena noche de teatro sobre ese personaje arquetípico que tan bien expresa la naturaleza del mal no banal.

jueves, 12 de agosto de 2021

Antígona

Autor y director: David Gaitán.

Una coproducción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, El Desván Producciones y Teatro Español, con la colaboración de la Embajada de México.
con Irene Arcos, Fernando Cayo, Clara Sanchis, Isabel Moreno, Elías González y Domingo Cruz.

12 de agosto de 2021. Ruinas de Cáparra. 67º Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Cáparra. 100’ aprox.

Deliberación sobre el caso Antígona. Recreando la tragedia de Sófocles y discutiendo la decisión de Creonte.

Volvemos a Cáparra para ver hasta el domingo cuatro de las cinco obras que se representaron en Mérida el año pasado. Esta es precisamente la de aquel estreno para el que teníamos entradas pero renunciamos a ir por aquel temerario cambio de criterio sobre el aforo (hasta la familia real parecía hacinada en la noche del estreno). Más que Antígona la propuesta de David Gaitán debería titularse Creonte. De hecho, lo que en el texto de Sófocles es un duelo equilibrado entre quien defiende lo que podríamos llamar el derecho positivo y quien defiende el derecho natural aquí se convierte en un juicio a Creonte del que solo aparentemente saldrá perdedor. El desequilibrio no está solo en hacer más feminista (pero más débil) al personaje de Antígona y quienes la apoyan, sino en hacer que el malote de Creonte pueda conectar (casi a la manera voxera y ayusiana) con la idea que algunos tienen del sentido común. Y el desequilibrio se hace más acusado al elegir a Fernando Cayo para ese papel. Y es que con un animal escénico de esa talla (aquel Inconsolable de Javier Gomá dirigido por Ernesto Caballero fue inolvidable) nada ni nadie puede hacer frente a ese Creonte superlativo que él interpreta delante del arco de Cáparra. Así que ha sido una noche grata bajo las estrellas extremeñas con un actor que se sale y una Antígona que no llega.

sábado, 24 de julio de 2021

El animal de Hungría

de Lope de Vega. Versión: Brenda Escobedo y Ernesto Arias. Dirección: Ernesto Arias.
producción: Colectivo Állatok y EscénaTe.
con Antonio Prieto Díaz, Gonzalo Lasso, Inés González, Jorge de la Cruz y Laura Ferrer.

24 de julio de 2021. Palacio de los Oviedo, 44º Festival de Almagro. 90’ aprox
.
21 de octubre de 2022. Centro Niemeyer. 90
aprox.

Por las intrigas de su hermana Faustina, Teodosia acaba siendo repudiada por el rey Promislao y viviendo como una alimaña en los montes de Hungría. Los lugareños quieren darle muerte y así se lo piden al propio rey que está de caza por allí con Faustina. Ella es ahora su esposa y está a punto de dar a luz. Pero Teodosia se quedará con la niña que su hermana pare en el bosque y hará de madre para Rosaura, una criatura feral que crecerá cándida, feliz y bondadosa.

El animal de Hungría no era uno sino dos. Era animal de condición humana, pero no era hombre sino mujer. De modo que Lope de Vega no solo se situó entre Montaigne y Rousseau en la caracterización del buen salvaje, sino que fue el primero que en la modernidad propuso la hipótesis femenina en la descripción de la condición humana prístina. Y lo hizo con un texto que incluye diálogos deliciosos entre una madre que dejó atrás el mundo civilizado y una hija que nada sabe de él. Unas conversaciones en las que, con ironía y belleza, se trenzan consideraciones sobre el lenguaje, el deseo, el amor y la identidad. Así que Lope debería ocupar un lugar destacado en la historia de la reivindicación feminista aunque solo fuera por haber explorado en este texto una idea que casi convierte al Emilio de Rousseau en un eslabón más en la cadena del relato patriarcal sobre la condición humana. Pero es que, además, Lope se toma a su Rosaura con una seriedad y una delicadeza inauditas. Todo curiosidad y ternura sin ningún atisbo de condescendencia o ironía. Pero lo que resulta increíble es que no se tenga noticia de ninguna representación de El animal de Hungría hasta ahora siendo este un texto que, solo por algunos pasajes del segundo acto, debería formar parte del imaginario humanista y literario de cualquier persona culta. Pero esta obra no fue escrita por el Bardo de Avon sino por un español y quizá por eso los del colectivo Állatok han tenido el honor de ser los primeros de representarla y de saber hacerlo con la calidad y el acierto que su contenido merece. Una calidad que, respetando el texto, sabe aprovechar sus elementos propicios para una comicidad que ha sido del gusto de un público que ha disfrutado y también reído mucho esta noche. Así que hasta la luna llena ha querido asomarse sobre las tapias del Palacio de los Oviedo para iluminar el bosque que Lope imaginó hace cuatro siglos para dar vida a esa buena salvaje que ha tenido que esperar tanto tiempo para ser vista en un escenario. Así que han sido dos jornadas estupendas en este tramo final del festival de Almagro con descubrimientos tan memorables como el de esta obra o la magnífica exposición en la iglesia de San Agustín sobre el trabajo del genial Gerardo Vera. Volveremos.

Caer para levantar

de Antonio Mira de Amescua, Agustín Moreto, Juan de Matos Fragoso y Jerónimo de Cáncer. Versión: Arturo Martínez Vázquez. Dirección: Laura Ferrer.
producción: Scándere.
con Javier Lago, Noelia Linares, Laura Ferrer, Carlos Manrique Sastre, Arturo Martínez Vázquez, Elio Ruiz, Ana Moreno, Nora Hernández, Óscar de la Blanca y Paula Delgado.

24 de julio de 2021. Teatro Municipal de Almagro, 44º Festival de Almagro. 80’ aprox.

Violante no es como su hermana, tan dócil para su padre. Ella no quiere casarse con quien él espera sino que ama a Diego al que una noche cita en su cuarto. Pero quien aparece no es él sino don Gil, el cura encargado de convencer al muchacho de que no la asedie. Así comienza una huída en la que el excura se hace esclavo de Lucifer y Violante termina crucificada.

Este año han sido cuatro las obras partipantes en el off almagreño. Como estuvieron disponibles en Internet tenía claro que con esta solo podía medirse Ahora que nos dejan hablar, una obra estupenda con marcado pedigrí off y que estaba inspirada en El coloquio de los perros de Cervantes (El discreto enamorao y Pr3cioxxa, especialmente esta, me parecieron muy inferiores y hasta impropias de este festival). Caer para levantar es trepidante, irónica, hiperclásica y ultracontemporánea, juguetona e intencionada, propia para un off pero también para una programación convencional. Y verla en el coqueto Teatro Municipal de Almagro multiplica por mil la buena impresión que tuve de ella ante la pantalla. Así que ha sido un lujo disfrutar con el excelente trabajo de los de Scándere, un grupo de intérpretes y músicos que, si no el pago que merecen, sí se llevan de Almagro el reconocimiento del festival. Ojalá que su propuesta se conozca y se programe en muchos teatros. Ellos lo merecen y el público lo agradecerá.

viernes, 23 de julio de 2021

El príncipe constante

de Calderón de la Barca. Versión y dirección: Xavier Albertí.
producción: Compañía Nacional de Teatro Clásico.
con Lluís Homar, Arturo  Querejeta, José Juan Rodríguez, Beatriz Argüello, Rafa Castejón, Egoitz Sánchez, Jorge Varandela, Lara Grube. José Juan Sevilla, Álvaro de Juan, Marina Mulet, Iñigo Álvarez de Lara, José Cobertera, Jonás Alonso, Alfonso Nieves, Jorge Llamas, Isabel Juárez, Irene Celestino.

23 de julio de 2021. Teatro Adolfo Marsillach, 44º Festival de Almagro. 120’ aprox.

El rey de Fez ansía la ciudad de Ceuta y los portugueses las tierras de su reino. En medio de la batalla el fiel Muley, que está enamorado de Fénix, la hija del rey, cae en manos del infante don Fernando que lo deja libre y con quien se sentirá para siempre en deuda. La ocasión de saldarla vendrá cuando el infante quede preso de su rey. Muley está dispuesto a ayudarle pero Fernando se niega a que la ciudad de Ceuta sea el precio por su liberación.

La Compañía Nacional de Teatro Clásico pone en escena por primera vez (¿cómo es posible?) este texto de Calderón del que Goethe dijo maravillas y que si hubiera sido escrito en inglés estaría en ese repertorio shakespeariano que representa una y otra vez en español. El príncipe constante es una maravilla con pasajes extraordinarios de alto calado moral y poético. Y eso es lo que ha entendido Xavier Alberti al dirigirlo con una puesta en escena de máxima contención en la que el suelo es de arena, la pared tiene textura cerámica y apenas unos taburetes son los únicos elementos para una historia en la que  los personajes llevan trajes contemporáneos (y pantalones naranjas los cautivos)  y están acompañados por un cuarteto de cuerda que entra y sale de escena para subrayar, acompañar y también mirar las peripecias de una historia que sería aún más universal si fuera más conocida. Pero un texto soberbio y una dirección que sabe estar a la altura cuentan además con el regalo de un elenco afinadísimo en el que me ha encantado José Juan Rodríguez en el papel de Muley, Arturo Querejeta como el rey de Fez, Beatriz Argüello como Fénix y, por supuesto, el gran Lluis Homar que está inconmensurable en el papel de don Fernando al que ya solo su presencia dota del majestuoso calado moral que requiere un texto superlativo que debíamos saber de memoria por haberlo visto y leído mil veces. Después de aquel monólogo total que le vimos hacer en Barcelona hace casi siete años en Terra Baixa, este papel memorable solo nos confirma que es uno de los grandes de la escena española de todos los tiempos. Así que no podía terminar mejor esta primera jornada de nuestro regreso al festival de Almagro.