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viernes, 4 de agosto de 2023

En mitad de tanto fuego

de Alberto Conejero, a partir de la Ilíada de Homero. Director: Xavier Albertí.

Una producción de Grec Festival de Barcelona y Miramedia, con la colaboración de Sala Beckett y Teatros del Canal.
con Rubén de Eguía.

4 de agosto de 2023. Teatro María Luisa. 69º Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. 60’ aprox
.

Patroclo nos cuenta la historia. Desde el principio. La de Aquiles y su cólera. La de aquella guerra que inauguró  todas las guerras. También nos habla (y le habla) del amor entre los dos. De quién era él antes de conocer a Aquiles. Y de lo que podría haber sido de ellos y del mundo si no hubiera motivos para repetir los cantos de la Ilíada.

A cuerpo limpio. Solo con la luz y las palabras. La luz que ilumina el rostro de un actor y las palabras de un texto magnífico que se enfrenta con el primer relato bélico, el que cimentó la ética del asedio. A Rubén de Eguía lo vimos en diciembre en Barcelona interpretando a Adán en Paraíso perdido, aquella joya que, sobre un texto de Helena Tornero inspirado en el poema épico de Milton, dirigió Andrés Lima. Él estaba esta tarde delante de nosotros viendo el magnífico trabajo de Rubén de Eguía, seguramente porque estos días está en Mérida con el estreno de La comedia de los errores que también ha dirigido y que veremos esta noche en el teatro romano. La puesta en escena de En mitad de tanto fuego no puede ser más sobria, quizá para subrayar que lo importante es el trabajo de Rubén de Eguía y la calidad del texto de Alberto Conejero que otra vez ha logrado un equilibrio perfecto entre la poesía y el compromiso. Lo mismo que también logró hace poco con El mar, esa pieza de orfebrería comprometida con la memoria que, justamente por eso, ha sido prohibida por esos ignorantes que siempre están dispuestos para la destrucción (ahora en Sevilla la han tomando con el festival de cine). Por eso siguen siendo tan oportunas propuestas tan magníficas como esta. Porque, tantos siglos después de Troya seguimos en mitad de tanto fuego.

sábado, 3 de diciembre de 2022

Paraíso perdido

un texto de Helena Tornero (basado en el poema épico Paraíso Perdido de John Milton). Dramaturgia: Helena Tornero y Andrés Lima. Dirección: Andrés Lima
una coproducción del Teatre Romea, Grec 2022 Festival de Barcelona y Centro Dramático Nacional.
con
Pere Arquillué, 
Cristina Plazas, 
Lucía Juárez, Rubén de Eguía, 
Elena Tarrats y 
Laura Font.

3 de diciembre de 2022. Teatro Romea, Barcelona. 100’ aprox.

La caída al infierno, el paraíso y la sombra, la tentación de la serpiente, el pecado original y, finalmente, la expulsión del paraíso. Todo con la confrontación entre un Dios macho y malvado y un Satán femenino y doliente. O entre un Adán ingenuo y malcriado y una Eva que decide saber. 

El poema de Milton magníficamente teatralizado. Y actualizado. En la forma y en la intención. La pugna entre ese Dios que todo lo sabe y esa Satán lucidísima, magníficamente interpretados por Pere Arquillé y Cristiana Plazas, tiene un correlato perfecto en el trabajo de Lucía Juárez y Rubén de Eguía como Eva y Adán. Junto a ellos Elena Tarrats y Laura Font están dulcísimas y cantan como los ángeles acompañando esta doble disputa tan bien entendida por Helena Tornero y Andrés Lima. Todo es soberbio en esta obra con la que venimos por primera vez al Romea y que le saca el mejor partido al texto de Milton sobre las partes más interesantes del Antiguo Testamento, deteniéndose en cuestiones tan centrales como el mal, la culpa y el libre albedrío. Y explorando también las vecindades de todo esto con el teatro (“Y el Hombre creó a Dios. Y Dios creó al Diablo. Y el Diablo creó al Actor”). O presentando un alegato feminista en el monólogo final de Eva que en ningún sitio podría ser más oportuno que aquí, en esta revisión acertadísima  de la expulsión del paraíso y el pecado original. Junto a todo ello, unas interpretaciones extraordinarias, un escenario perfecto (con esas montañas prístinas al fondo que tanto juego le dan a Dios) y un maridaje impecable entre los homínidos kubrickianos y esos Adán y Eva desnudos, hacen de Paraíso perdido una obra imprescindible que debería dar mucho que hablar esta temporada. Así que ha sido un gustazo este reencuentro teatral con nuestra querida Barcelona.