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sábado, 10 de febrero de 2024

Misericordia

texto y dirección: Denise Despeyroux.
una producción de Centro Dramático Nacional y Showprime.
con Denise Despeyroux, Natalia Hernández, Pablo Messiez, Cristóbal Suárez y Marta Velilla.


10 de febrero de 2024. Teatro Valle-Inclán (Sala Francisco Nieva), Madrid. 135’ aprox.
24 de enero de 2025. Centro Niemeyer, Avilés. 135' aprox.

Darío Duarte va a estrenar en la sala grande del María Guerrero. Quiere que su obra trate del exilio y se lo comenta a su amigo Dante, un dramaturgo muy premiado al que no le encargan nada. De hecho, ha dejado el teatro por la psiconeuroinmunología. Darío tiene dos hermanas: Delmira, entregada a la cábala judía, y Dunia, diseñadora de videojuegos. Así que los encuentros entre los cuatro son muy especiales. Sobre todo para Darío que quiere que su obra rememore aquel viaje que organizó desde España el primer gobierno socialista para que doscientos hijos de exiliados uruguayos volvieran por Navidad a su país. Él participó en aquel viaje, pero no se acuerda de nada. Así que le ha pedido consejo a Sergio Blanco y él le ha dicho que hable con Denise Despeyroux. Ella también estuvo en aquel viaje cuando tenía ocho años y seguramente se acuerda. A Darío no le apetece hablar con ella porque no ha visto ninguna de sus obras y su teatro no le interesa. 

Metaautoficción hilarante. Dos horas y cuarto de inteligencia, gracia, e ironía a cuenta del propio gremio. Darío es Pablo Messiez y dice que su teatro es demasiado abstracto. Denise es Despeiroux y acepta colaborar con él aunque realmente no quiere hacerlo. También salen otros nombres y obsesiones del panorama teatral españargentiguayo. Así que, además de ellos mismos y Sergio Blanco, también se habla de Francesco Carril (todo el mundo quiere trabajar con él) o de autores y directores más conocidos que Dario Despeiroux  como, por ejemplo, Pablo Remón o Andrés Lima (a este último lo teníamos justo delante y creo que se lo ha pasado tan bien como nosotros). Me encanta Denise Despeyroux. Como autora, como directora, como actriz y ahora también viéndola cuando era una niña deliciosa con ese vestido amarillo (está claro que ella nunca ha tenido miedo al teatro) y era entrevistada por la televisión sobre aquel viaje. Ojalá que a Denise le vaya muy bien con Misericordia (y que a Dante, a Darío y a sus hermanas les vaya muy bien con sus cosas). Y ojalá que pronto la tengamos de nuevo en Avilés. Sabe que la queremos mucho. 

Con esta son 500 las obras que he reseñado en este blog. Diez años de teatro, de buen teatro. Y seguimos en el teatro... 

Programa de mano

viernes, 10 de julio de 2020

La incertidumbre (La pira 3)

Dirección: Pablo Remón.
una producción del Centro Dramático Nacinal.
- El autor y la incertidumbre de Pablo Remón. Con Ernesto Arias, Javier Ballesteros y Francesco Carril.
- Ernesto y la incertidumbre de Denise Despeyroux. Con Ernesto Arias, Javier Ballesteros, Cecilia Freire y Manuela Paso.
- La actriz y la incertidumbre de Lucía Carballal. Con Ernesto Arias, Javier Ballesteros, Francesco Carril y Cecilia Freire.

10 de julio de 2020. Teatro María Guerrero, Madrid (virtual). 55’ aprox.

La pieza de Pablo Remón sobre el autor y la incertidumbre comienza con La traición de Harold Pinter que él versionó y que, tras estrenarse en el Palacio Valdés el 7 de marzo, tuvo que suspender su primera función en el Pavón Kamikaze prevista para el día 12. La dirigía Israel Elejalde y Francesco Carril recuerda que al día siguiente lo acompañó al teatro porque quería pasear por el decorado, como se pasea entre unas ruinas. Así comienza esta pieza en la que Pablo Remón nos habla a través de Francesco de su escritura en momentos tan especiales como el día en que murió su padre o las conversaciones con su hijo en estas semanas de confinamiento. En Ernesto y la incertidumbre Denise Despeyroux nos propone una estupenda reflexión con un padre, un hijo y una extraestraterrestre de Andrómeda que ha sido intercambiada por la hija para superar la incertidumbre que nos embarga. Primero el padre explica el origen del Universo a partir del todo, no de la nada. Luego se vuelve tozudo cuando la extraterrestre defiende la certidumbre frente a las pulsiones reactivas de este padre confinado y desconfiado. Finalmente ella se va y vuelve la hija de ese otro mundo en el que todo es certidumbre. La incertidumbre de la actriz surge quince minutos antes de que comience su monólogo. Ella no se cree ese texto al que el autor ha querido dar un tono de optimismo poético que ella no comparte. Los dos son pareja y han vivido muy mal el tiempo de confinamiento. La incertitumbre sobre el texto es también la que ella tiene sobre su relación. Y él quiere resolver ambas en esos pocos minutos.

Tercera parte de la trilogía y tercera joya escénica desde un María Guerrero que no parece vacío aunque no podamos estar allí. La dirección de Pablo Remón es impecable (como la de Sanzol y las de las amigas del Teatro en Vilo en las obras anteriores). Su texto es tan hiperrealista, poético y sugerente como acostumbra. Quizá aún más porque sus evocaciones son aquí mucho más inmediatas: las de un padre y un hijo confinados entre la ternura y el recuerdo. El escenario gira y nos sitúa luego en una casa familiar en la que Denise Despeyroux sitúa esta divertida escena con ironías teofilosóficas y ese naturalismo doméstico suyo en la que quedan tan bien sus querencias galácticas. Una delicia continua en la que, como en la pieza de Pablo Ramón, uno solo lamenta que esta maravilla sea tan corta. Por último, Lucía Carballal cierra esta extraordinaria y triple trilogía con una pieza sobre el amor confinado y el desamor incipiente entre una actriz y un autor. El espacio giratorio nos coloca esta vez en los preámbulos de la pieza, en esa intimidad con reproches y sintonías propias de una pareja con mucha incertidumbre sobre su futuro y poco tiempo para resolverla. Las tres piezas de hoy son, por tanto, tres joyas que cierran por todo lo alto estas nueve muestras que confirman la excelente salud creativa de nuestros dramaturgos e intérpretes. Entre ellos están muchos de los que más me gustan y con los que he disfrutando tanto en tantas de noches de estreno en el Palacio Valdés. Ojalá volvamos a encontrarnos muy pronto en nuestros teatros para disfrutar con propuestas tan magníficas como las de esta trilogía que quisiera ser pira catártica en estos tiempos difíciles.

viernes, 24 de enero de 2020

Canción para volver a casa

Autoría y dirección: Denise Despeyroux.
una producción del T de Teatre.
con Mamen Duch, Marta Pérez, Carmen Pla, Jordi Rico y Ágata Roca.

24 de enero de 2020. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 90’ aprox. Estreno en castellano.

La madre de Renata murió hace ocho años pero es ahora cuando ella vuelve a su casa en un pueblo catalán. Desde allí llama a Rita y a Greta, dos amigas juveniles a las que no ve desde hace veintiséis años. En aquel tiempo compartían pasiones teatrales interpretando El hechizo de la oropéndola, una obra de de un autor escocés. Renata consigue que las tres vuelvan a verse ahora en aquella casa del pueblo donde  también coincidirán con Jonás y Valentina. Ellas creen que él es aquel escritor escocés que acaba de anunciar su retiro en un lugar aislado pero Jonás es realmente un hipnotizador. Él ha tenido algo que ver con Vera, la hija de Greta que desapareció hace cinco años. Vera le dejó a Jonás un poema titulado Canción para volver a casa.

Denise Despeyroux vuelve a Avilés para estrenar en castellano esta obra que ha escrito y dirigido para T de Teatre en la sala Beckett de Barcelona. Viene por quinta vez y nos trae estos personajes de surrealismo entrañable, de complicidades viejas y a veces ariscas, de inseguridades trabadas en la adolescencia y de cierta querencia por hipnotizar (él) y ser hipnotizadas (ellas). Canción para volver a casa es una comedia juguetona que comienza con la necesidad de compañía de una huérfana y desemboca en una reflexión emotiva sobre la orfandad más terrible, esa que ni siquiera tiene nombre. Uno de los personajes de esta obra ironiza sobre el teatro como investigación y sobre el universo propio de los autores. Y Denise Despeyroux también juega con esa idea haciendo que uno de sus personajes hipnotice a los otros (como Mayorga en su última obra) y sustituyendo los cuerpos astrales de otros textos anteriores por una fauna poética y melancólica que incluye oropéndolas, ballenas, palomas y hurones. Canción para volver a casa es una obra invernal a la que le viene muy bien este segundo estreno en el mes de enero de su versión en castellano. Sus personajes discrepan sobre si su juventud fue estival o fría, si aquel tiempo fue el mejor de sus vidas o quedó irremediablemente superado. Y Denise Despeyroux nos lo muestra con esa ternura irónica con que sabe hacernos sonreir contemplando las banalidades de estos seres para luego ablandarnos hasta la suave congoja con que recibimos el bálsamo final de esa hermosa Canción para volver a casa en la voz de Charo Tris. Así que ha sido un gusto recibir nuevamente a Denise en Avilés. Ojalá que vuelva pronto y se anime a estrenar alguna obra aquí. 

viernes, 24 de agosto de 2018

Un tercer lugar

texto y dirección: Denise Despeyroux.
una producción del Teatro Español.
con Íñigo Rodríguez-Claro, Vanessa Rasero, Giovanni Bosso, Sara Torres, Pietro Olivera y Denise Despeyroux.

24 de agosto de 2018. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 110’ aprox.

Quince escenas numeradas y tituladas. Siempre con dos personajes. Casi siempre un hombre y una mujer. Son tres hombres y tres mujeres que podrían enamorarse, que quisieran enamorarse o que ya están enamorados. Dos de ellos son hermanos. Y los seis comparten desvaríos sobre el amor.

Denise Despeyroux nos desvela muy en serio las leyes generales del amor bilateral. Por eso reivindica un tercer lugar. Hoy volvemos a ver a esta excepcional dramaturga en Avilés en todos sus modos de practicar el teatro. Como autora de un texto extraordinario. Como directora de una obra que es un modelo para armar y como actriz que se expresa en un registro dulcísimo y perfecto que será difícil olvidar. Como siempre, nos presenta unos personajes algo neuróticos, locuaces, y tiernos (tiernísimos hoy) que parece que no debemos tomar muy en serio. Igual que todo lo que dicen, que aparentemente oscila entre las leves ironías filosóficas aptas para todos los públicos y la comicidad inteligente de una autora que domina como nadie el arte de tejer palabras banales en diálogos sorprendentes que ponen al cerebro del espectador en permanente modo sonrisa. Sin embargo, tras esa apariencia juguetona el universo Despeyoux se toma muy en serio sus leyes y, en este caso, entra a fondo en las que tienen que ver con el amor. Por eso nos hace intuirlas de manera oblicua. Mostrando en esta Rayuela con base en Usera un juego en el que las partes son deliciosas y el todo es más que su suma. Cada escena es un corto o un cuento perfectamente acabado que se integra en un todo que nunca lo está. Que deja al espectador con ganas de leer el texto (por suerte han traído esta noche el libro) y comprobar que el universo Despeyroux es más bien un multiverso lleno de agujeros nada negros por los que se conectan los personajes, sus palabras y lo que pensamos nosotros mientras los escuchamos divertidos. Solo por ese monólogo magnífico de ella en la carta de la penúltima escena ya sería memorable Un tercer lugar. Un lugar que de forma tan sosegada se intuye en la siguiente escena, ese último cuadro bilateral en el que uno lamenta que esta Rayuela solo tenga quince casillas. Con Un tercer lugar ya hemos visto en Avilés cuatro de las obras de Denise Despeyroux (y nosotros dos más en Madrid). Desde que estrenó el off del Niemeyer con aquella magnífica historia, también bilateral, que era La realidad, siempre queremos que vuelva a Avilés. Ojalá que podamos ver pronto aquí el estreno de alguna de las maravillas de su universo.

viernes, 23 de junio de 2017

El más querido (una catástrofe navideña)

escrita y dirigida por Denise Despeyroux.
Producción: Carne viva
con Carmela Lloret, Sara Torres y Joan Carles Suau.
 
23 de junio de 2017. Centro Niemeyer (Club), Avilés. 70’ aprox. Ciclo Off-Niemeyer.


El más querido es Claudio, el profesor de tenis de Teresa y Charito. En la primera clase les enseñó a jugar sin pelota y desde entonces las dos están locas por él. Especialmente Charito, que ha organizado una cena navideña que, tras la guerra de canciones y el momento de los regalos, acabará siendo catastrófica.

Carmela Lloret y Sara Torres vuelven al off del Niemeyer para encarnar a estas deliciosas embobadas que son Teresa y Charito. Y están magníficas. Igual que cuando las vimos en esa  hilarante maravilla (también de la casa Despeyroux) que es Por un infierno con fronteras. Hoy las acompaña Joan Carles Suau, el actor que interpretó aquel personaje magnético y al borde del abismo en la estupenda Norway Today. Los tres también estaban en Carne viva, esa maravilla de sincronía en tres espacios que disfrutamos en La casa de la Portera hace tres años. En esta obra ellas no pueden dejar de mirarlo y, aunque nosotros tampoco podemos quitarle ojo a este actor de expresividad cautivadora, también apreciamos en los gestos de las dos lo mucho que el estupendo texto esboza y ellas van precisando sobre el carácter de sus personajes. El más querido es otro fascinante sistema planetario del universo Despeyroux. Aquí Claudio es el Sol desquiciado en torno al cual orbitan esas dos amigas que casi dejarán de serlo por él. Al principio la historia parece ligera pero, a partir de la evocación tenística, va adquiriendo una intensidad que hace que la violación carnal y ficticia que busca Charito al organizar esa cena, acabe siendo afectiva y casi real cuando termina. Por suerte, Denise Despeyroux ha venido a Avilés para acompañar esta noche a estos magníficos actores que expresan a la perfección las fuerzas gravitacionales de su singular universo creativo. Así que hemos podido felicitarla de nuevo (ella recordaba hoy en La Voz de Avilés nuestro aprecio cuando nos acercamos a saludarla en la Sala de la Princesa el año pasado) y decirle que esta magnífica realidad que es el off del Niemeyer será siempre su casa. Igual que lo fue aquella noche de hace casi cuatro años en que lo inauguró con La realidad. Vuelve muchas veces Denise. En Avilés tienes un público al que le encanta tu teatro.

domingo, 27 de marzo de 2016

Los dramáticos orígenes de las galaxias espirales

Texto y dirección: Denise Despeyroux.
Producción: Centro Dramático Nacional.
con Ester Bellver, Juan Ceacero, Cecilia Freire y Ascen López.
 
27 de marzo de 2016. Teatro María Guerrero (Sala de la Princesa), Madrid. 90’ aprox.


Luz quiere que Andrómeda la suplante en los encuentros familiares para que Aurora, su madre, no sufra por su muerte. Son dos hermanas gemelas que viven separadas y se quieren mucho. Pero que no comparten el aprecio de la madre. Luz vive lejos pero siempre lo tiene. Andrómeda nunca se va pero no lo consigue. En esta constelación familiar también están el primo Oliver y la tía Casandra. Oliver tiene una relación especial con Andrómeda y Casandra (o Marisa) la tiene con Aurora.

Nadie mejor que Denise Despeyroux para leer el mensaje de Anatoli Vassiliev en este Día Mundial del Teatro. Lo hace antes de que comience una función que tiene mucho que ver con La realidad, aquel extraordinario monólogo (que inauguró hace dos años y medio el off del Niemeyer) en el que Fernanda Orazi se desdoblaba para interpretar a esas dos gemelas siendo Andrómeda en Avilés y Luz en la India a través de una pantalla. Denise Despeyroux había pensado antes esta historia, pero se adelantó La realidad que fue estrenada en el Fringe madrileño de 2012. Las dos tienen mil capas y unos textos poderosísimos que aún crecen más con las magníficas interpretaciones de Fernanda Orazi y de Cecilia Freire en los papeles de las dos gemelas, de Juan Ceacero en el de ese primo afable que se entiende de maravilla con Andrómeda, de Ascen López en esa madre capaz de amar al director de El Corte Inglés pero no de percibir el amor de su hija y de Ester Bellver en el de esa tía que está de vuelta de todo tras sus experiencias con la Ayahuasca en la selva. En La realidad encuentro más hondura reflexiva en el texto. Quizá porque la presencié primero, quizá porque la traigo recién releída de camino a Madrid o quiza porque no deja de ser un soliloquio (aunque sea a dos voces). Pero en Los dramáticos orígenes de las galaxias espirales hay más ironía y más relieve teatral con momentos de inteligente comicidad como los de esa Andrómeda que se hace más presente cuando supuestamente está ausente. Las dos obras conforman un universo excepcional creado por esta singular dramaturga de la que he tenido la suerte de ver cuatro obras entre las que no soy capaz de decir cuál me gusta más. Al final de la representación, con el público más que cautivado en esta íntima Sala de la Princesa, tuvimos la suerte de poder seguir una hora más hablando con la directora y con los cuatro actores. Unos intérpretes que aún lo son más porque, además de encarnar magníficamente a esos singulares personajes, han demostrado una gran lucidez hermenéutica en este encuentro con el público al aportar mil matices sobre la forma en que prepararon su relación con ellos. A la salida felicité a Denise y le recordé que en Avilés siempre será bien recibida. Ella me dijo que Antonio Ripoll sigue con ganas de llevar al Niemeyer esa joya de teatro en 3D que es Carne viva. Ojalá que pronto lo consiga.

sábado, 12 de julio de 2014

Carne viva

escrita y dirigida por Denise Despeyroux.
con Agustín Bellusci, Victoria Facio, Font García, Carmela Lloret, Fernando Nigro, Marta Rubio, Joan Carles Suau, Sara Torres y Juan Vinuesa.

12 de julio de 2014. La PENSIÓN de las PULGAS, Madrid. 135’ aprox.

En el número 48 de la calle Huertas el comisario Torres ha tenido que alquilar dos de los tres despachos de la comisaría de policia. Uno a una academia de danza en la que una china que habla italiano desaparece. Otro a una hipnóloga que se lo subarrienda a un colega pánfilo. Y en el tercero trabajan hacinados la oficial Mónaco, el inspector Bermúdez y el oficial Figueroa.

En esta breve escapada madrileña hemos dejado para el final la experiencia de ver el trabajo de Denise Despeyroux en su hábitat natural. En el Off-Niemeyer de Avilés nos dejó maravillados con La realidad y Por un infierno con fronteras. Hoy la sorpresa es aún mayor porque esta historia triple que se desarrolla simultáneamente en tres habitaciones (entre las que los espectadores nos vamos permutando) es todo un prodigio de explotación perfecta del tiempo y el espacio dramático. Podría decirse que es teatro en 3D. Asombra la compleja relojería teatral de las oportunas interferencias entre los actores que se van intercambiando entre esos tres espacios. Con solo el distinto orden en que vemos las historias cada tercio del público vive también una experiencia teatral diferente. Y el lugar no se simula. Estamos en Huertas 48. En tres habitaciones cercanas a las que llegan gritos desde las otras. En cuanto a los actores, es una delicia volver a disfrutar con el trabajo de Joan Carles Suau (que nos deslumbró como suicida en Norway Today), de Carmela Lloret y de Sara Torres (magníficas como terapeuta y difunta en Por un infierno con fronteras) y comprobar que la madriguaya Denise Despeyroux consigue armonizar como nadie los subtextos y los trabajos de estos magníficos teatreros argenñoles.

viernes, 23 de mayo de 2014

Por un infierno con fronteras

escrita y dirigida por Denise Despeyroux.
con Sara Torres y Carmela Lloret.
 
23 de mayo de 2014. Centro Niemeyer (Club), Avilés. 60’ aprox. Ciclo Off-Niemeyer.


Cordelia es una paciente muerta que sigue visitando a su psicóloga. Ahora que no hay limbo, se ha quedado en tierra de nadie. Por eso le pide que promueva una campaña de firmas para que el papa Francisco lo recupere.

"Querido Francisco: Dado que es usted reconocido por su actitud conciliadora y apertura ecuménica, humildemente le pido que se acuerde de todos aquellos a los que nadie reconoce un lugar en el más acá, y ahora, abolido el limbo, tampoco en el más allá. Pues qué era el limbo sino el modesto paraíso de los excluidos, esa tierra de nadie, esa ninguna parte, que ahora, por fin, gracias a su carácter austero será devuelto a los Nadies". Ese es el texto que Cordelia le va soplando a Graciela para que ella nos lo dicte. Y nosotros lo copiamos en la tarjeta postal (abajo hace de programa de mano) que nos da para que la mandemos al Vaticano. No estamos, por tanto, en una obra de teatro. Somos colaboradores de una campaña justa. Y observadores neutrales de sesiones terapeúticas entre la psicóloga y su paciente muerta. Graciela dice que se trata de deshacer el vínculo transferencial. Cordelia le impone condiciones, como no usar analogías o evitar las tautologías. También es importante el pez (antes Ismael, ahora Bob) y el trauma que debió suponer para Graciela que muriera aplastado bajo el peso de La interpretación de los sueños. Impagable. Desde los primeros segundos. Las actrices están inmensas. Carmela Lloret se sale como paciente muerta que no nos ve. Sara Torres compone una terapeuta impresionante con infinitos matices en sus gestos. Y Denise Despeyroux nos confirma que entiende el teatro como nadie. Y las palabras. Y los subtextos. Y los metatextos. Nuestro magnífico Off-Niemeyer no pudo tener mejor estreno el pasado octubre con la extraordinaria interpretación que Fernanda Orazi hizo aquí de La realidad. La maravilla de aquel texto nos cautivó. Ahora Denise Despeyroux ha vuelto a Avilés para regalarnos esta otra joya desternillante. Pero también sutil y juguetona. Perfecta para vivirla sin cuarta pared en el espacio delicioso de este club teatral. Merece todo el éxito del mundo esta uruguaya que ya es madrileña y que tiene en Avilés un público que quiere ver todo lo que haga.


sábado, 12 de octubre de 2013

La realidad

escrita y dirigida por Denise Despeyroux.
con Fernanda Orazi.

12 de octubre de 2013. Centro Niemeyer (Club), Avilés. 70’ aprox. Ciclo "Off-Niemeyer".


Andrómeda habla con Luz a través del ordenador. Son dos hermanas gemelas que se preparan para que Andrómeda suplante a Luz tras su muerte, al parecer cercana. El diálogo desvelará en qué consiste la realidad. Al menos para ellas.

Impresionante inauguración de este Off-Niemeyer que tan acertadamente se programa como teatro alternativo de pequeño formato en un lugar tan apropiado como el Club del Centro Niemeyer (una excelente idea de Antonio Ripoll de la que ya tuvimos un anticipo en aquel estupendo Off-Canapés que organizó en los primeros meses de 2012). Para los afortunados que vivimos en la Cúpula del Niemeyer el Cart Macabre del Old Vic Tunnels de Londres  en aquel verano de 2011 en que Kevin Spacey representó en Avilés su Ricardo III, esta noche ha sido un regreso a ese tipo de experiencias teatrales memorables en los espacios singulares del genial arquitecto brasileño. El viernes Fernanda Orazi estuvo muy bien en el Palacio Valdés con Las palabras. Ahora con La realidad nos regala una impresionante lección de buen hacer interpretativo. Las dos gemelas dialogan en tiempo real, pero es la misma actriz a la que vemos haciendo de Andrómeda aquí y de su hermana gemela en la India. Fernanda Orazi ha grabado previamente las partes del diálogo correspondientes a Luz ofreciendo un prodigio de sincronía que hipnotiza al ver cómo se hablan y se escuchan la actriz real y la virtual. Resulta deslumbrante la simplicidad de esta compleja apuesta por un teatro tan grande como mínimo. Pero lo mejor es que la sorpresa por la pericia técnica con que se ejecuta esta arriesgada idea da paso pronto a la inmersión en los diálogos. Y es que la proximidad de una intérprete que transmite todas las emociones y matices de una intimidad fraternal se acentúa con la belleza, frescura y profundidad de un texto en el que se nota la complicidad entre la actriz que da vida a esos personajes magnéticos y la autora que los ha creado. Las dos ya están entre mis teatreros preferidos del río de la Plata. Pero mi debilidad por el teatro de allá no me ciega: todo el público quedó impresionado por lo que acabábamos de disfrutar. A la salida me compré el librito con el texto de la obra. En su delicioso prólogo Denise Despeyroux explica muy bien lo que hemos sentido: “Y es que tal vez la magia en el teatro, como en la vida, no sea más que ese peculiar modo de tomar en serio la fantasía para lograr que aparezca, a su vera y a su luz, la realidad”.