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viernes, 13 de febrero de 2015

La visita

escrita y dirigida por Antonio Muñoz de Mesa.
Producción: Uroc Teatro
con Iván Villanueva y Rosa Mariscal.

13 de febrero de 2015. Centro Niemeyer (Club), Avilés. 60’ aprox. Ciclo Off-Niemeyer.


Que la póliza de seguro cubra los abusos sexuales de menores. Eso es lo que le pide Lucio a Esther. Él es un cura que dirige un colegio (y que sustituye a otro cura pederasta). Ella es una abogada que trabaja para una agencia de seguros (y que tiene a su hijo en ese colegio). Tras la sorpresa de la primera visita, en las siguientes irán negociando los detalles del contrato.

La historia parece inverosímil. Y uno empieza pensando que esa es su debilidad. Pero no. Considerar el abuso de menores como accidente laboral fue lo que reclamó ante los tribunales el obispado de Rotterdam contra Aegon, la aseguradora con la que tenía suscrita una póliza. Así que aquí el arte solo imita a la realidad. Y matiza los detalles en un diálogo bien interpretado por dos actores cuyos rituales y gestos dicen tanto como la letra pequeña del contrato que negocian sus personajes. Y son precisamente los detalles lo mejor de esta obra. Los de la póliza que revisan, los de la firma digital en el ordenador, los de las aficiones futboleras compartidas por los negociadores, los de las similitudes entre los negociados para los que trabajan... El escenario rezuma caspa eclesiástica. Y tiene esa sencillez off que resulta tan poderosa cuando uno está tan cerca. Así que ha sido otra noche grata en este club teatral avilesino que parece una sala más entre Lavapies y La Latina. Hoy La visita nos llega desde La Casa de la Portera.

viernes, 4 de abril de 2014

Una vida robada

de Antonio Muñoz de Mesa. Dirección: Julián Fuentes Reta y Antonio Muñoz de Mesa. 
Una producción de Juanjo Seoane.
con Asunción Balaguer, Carlos Álvarez-Nóvoa, Ruth Gabriel y Liberto Rabal.
 
4 de abril de 2014. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 75’ aprox.

El doctor Nieto tiene Alzheimer. Y mal carácter. Solo trata bien a Luz, la joven a la que ha contratado su hijo Julio para que le lea. Pero ella tiene otras intenciones. Quiere saber qué pasó en el hospital en el que, en un mismo día, nació, murió y fue adoptada. El jefe de servicio era el doctor Nieto. Y Olvido, la mujer que ahora lo cuida, era entonces su enfermera.

El martes vimos en el cine Approved for adoption, una película de animación sobre las obsesiones de un niño coreano adoptado por una familia belga. Hoy volvemos en el teatro al tema de los orígenes con Una vida robada, una obra que quiere ser a la vez muy actual (con el tema de los niños robados en España) y muy radical (con alusiones a la Teogonía de Hesíodo). Pero el resultado defrauda. Intuimos demasiado pronto el secreto que une a las dos generaciones. Así que descubrir que los amantes son mellizos no causa sorpresa. Y no es problema de actores. Lo que falla es la construcción general de una historia que oscila entre la grandilocuencia y la obviedad. Seguramente sin querer.