viernes, 28 de marzo de 2014

Los Mácbez

de William Shakespeare. Adaptación de Juan Cabestany. Dirección: Andrés Lima. 
Una producción de: Volpone Producciones, Carallada Show, Mama Floriana Asuntos Cunturales y Centro Dramático Nacional
con Carmen Machi, Javier Gutiérrez, Chema Adeva, Rulo Pardo, Rebeca Montero, Jesús Barranco y Laura Galán.

28 de marzo de 2014. Teatro Colón, La Coruña. 120’ aprox.


La tragedia escocesa de Shakespeare en la Xunta de Galicia. La ambición desmedida de un director general que alcanza la presidencia sin poner reparos a los medios. Los crimenes son los de Macbeth, el contexto el de unos Mácbez de hoy. 

Al principio el paralelismo parece arriesgado. Aunque la política actual es dura, el magnicidio ya no se estila. Pero uno acepta pronto el juego y entiende que la obra es un magnífico Macbeth y no solo un irónico Mácbez. Como en tantas óperas actuales se trata de poner al día una historia clásica a la que no se traiciona. Al contrario. El trabajo de Juan Cabestany y Andrés Lima es soberbio. Un texto en el que nunca decae el interés, una escenografía de una simplicidad cautivadora (apenas un cubo distorsionado y tres sillas) y un trabajo de actores espléndido, hacen que enseguida entendamos que estamos contemplando algo muy grande. Viene a la memoria aquel Ricardo III de Sam Mendes con el que el Centro Niemeyer trajo a Kevin Spacey a Avilés. La forma del escenario lo recuerda. La manera de actualizar la tragedia también. Y el trabajo de Javier Gutiérrez está a la altura de lo que exige el personaje de Shakespeare. A la altura de las mejores interpretaciones trágicas que yo haya visto. Y la sorpresa no puede ser más grata tratándose de un actor que uno tiende a encasillar en otros registros. Carmen Machi ya no sorprende, está a su nivel de siempre. Los dos componen una pareja perfecta y aportan la carnalidad que requiere la relación entre sus personajes. Los demás también están impecables. Son siete actores que hacen un trabajo múltiple con el que muchos más personajes entran y salen de este escenario zen. Magníficos esos arquetipos de la política. Sobresalientes los sueños y las apariciones de las meigas en esas mutaciones surrealistas de estos gallegos en seres legendarios. Ha sido una suerte encontrarnos con Los Mácbez en esta escapada a La Coruña este fin de semana. Un lujo ver en su lugar natural esta obra memorable.