viernes, 9 de febrero de 2024

Nuestros actos ocultos

Texto y dirección: Lautaro Perotti.
una  coproducción de Timbre 4, Mamá Floriana SL y Teatro Español .
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on Carmen Machi, Macarena García y Santi Marín.


9 de febrero de 2024. Centro Niemeyer (auditorio), Avilés. 80’ aprox.

Elena acaba de tener un accidente de noche y su marido ha muerto. O quizá no haya sido un accidente. Al lugar llegan Azucena, su madre, y Patri, su medio hermano. Las relaciones en esa familia son complicadas y nosotros la vemos en varios tiempos.

Ahora, hace seis meses y hace dos años. Esos son los momentos se van entreverando en esta historia llena de tristezas. La de una madre antes alcohólica y ahora afectada por la desmemoria. La de una  joven que quiere ser madre y no podrá serlo con su marido. Y la de un joven discapacitado que está siempre disponible para las dos. El texto de Lautaro Perotti es preciso en los lenguajes y destila la aspereza íntima de una familia llena de recelos y vacía de sinceridad. En medio de las dos mujeres está Lautaro, ese joven que es todo ternura y que querría servir de puente entre las dos. Carmen Machi está magnífica y rotunda, como ella sabe, en un personaje que intenta retener su fuerza cuando empieza a ser consciente de que pronto la perderá. También está impecable Macarena García en el papel de esa joven que quiere ser madre y no sabe ser hija para la suya. Y, por supuesto, Santi Marín interpretando a ese joven que, sin entender bien las cosas, intuye que deberían mejorar. Casi no lo reconocía, pero a él lo vi en Buenos Aires cuando interpretaba, precisamente con Laurato Perotti, esa maravilla titulada Próximo.  Aquella noche él y yo debíamos ser los únicos españoles en Timbre 4. Y eso hacía aún más especial y cercana aquella historia sobre las distancias. La de esta noche está llena de sugerencias tristes. Aunque no estoy seguro de que la recurrencia subrayada de los cambios temporales sea lo que más le conviene. Quizá con menos escenas distanciadas y prescindiendo sin rótulos temporales la historia podría ganar en interés sin perder emoción.

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